Plan de 5 mdp sin aplicar para Colomos

La intervención excesiva del ayuntamiento tapatío daña la vida interna del OPD y obstaculiza sus procesos de conservación y modernización.
Los planteamientos que están dentro del documento no han sido aprovechados.
Los planteamientos que están dentro del documento no han sido aprovechados. (Milenio)

Guadalajara

El parque Los Colomos, la principal reserva natural protegida al interior del Área Metropolitana de Guadalajara, tiene desde 2013 un ambicioso plan maestro para reformar su estatuto y hace reficiente su operación para lograr mejor sus fines de conservación y espacio de recreo; sin embargo, esos planteamientos, que costaron cinco millones de pesos, no han sido aprovechados.

El problema es que la falta de solidez de su marco jurídico y el “manoseo” excesivo de actores políticos desde el Ayuntamiento de Guadalajara, responsable de mantenerlo y darle viabilidad, fueron claramente detectados en los estudios del plan, pero la Administración de Ramiro Hernández García decidió no aplicarlo.

El Organismo Público Descentralizado (OPD) “no tiene la suficiente autonomía de gestión y su Junta de Gobierno carece de la autoridad necesaria para ejercer a cabalidad las facultades y obligaciones propias como órgano de gobierno de la entidad, que tiene bajo su responsabilidad un espacio tan complejo […] existe ambigüedad sobre el alcance de las facultades y obligaciones del OPD con respecto a la administración y manejo del bosque, y las correspondientes al gobierno municipal. Bajo estas circunstancias, la Junta de Gobierno no puede tomar todas las decisiones ni emprender todos los actos de autoridad que se requieren para cumplir plenamente con su encomienda, a la vez que el gobierno municipal tiene una recurrente injerencia en la vida interna del organismo, que lo debilita y coloca en situaciones que comprometen su autoridad y margen de maniobra”, señala el documento Propuesta de un nuevo modelo de gobernanza para el bosque Los Colomos, elaborado por el despacho de consultoría Define, que preside Rafael González Franco.

“Esta situación se agudiza por el hecho de que la designación y destitución del director general no es una facultad de la Junta, circunstancia que la coloca en una situación de débil autoridad frente a aquel, lo que se extiende al resto del personal y particularmente al sindicato”, añade.

La intervención del ayuntamiento en la vida interna del organismo, “además de restarle cada vez más autoridad a la Junta, la coloca ante hechos consumados con los que resulta complicado lidiar, como es el caso de los acuerdos con el sindicato respecto a incrementos salariales. La interlocución y las negociaciones con el sindicato las tendría que detentar la Junta de Gobierno y no el gobierno municipal. Esta situación abona a que el personal de Los Colomos se comporte bajo el supuesto de que son empleados municipales”.

Una de las consecuencias más graves “es que la autoridad en el bosque ha estado diluida y eso ha generado no sólo que el tipo de relación que existe con la mayoría de quienes usan y utilizan de bosque sea desventajosa para éste, sino que los diversos actores que tienen presencia y se benefician de él, actúen velando solamente  por sus propios intereses sin asumir la parte de responsabilidad en el cuidado, conservación y protección, a lo que hay que sumar la ausencia de políticas y reglamentos que establezcan con claridad el marco de actuación de todos”, subraya el texto, en poder de MILENIO JALISCO.

Esta ausencia de políticas y reglamentos “se debe principalmente a una parálisis en la toma de decisiones por parte de la Junta de Gobierno y a que no ejerce la autoridad necesaria para regular a tantos actores como los que se encuentran en el bosque Los Colomos. Ambos factores obedecen, además de a lo ambiguo de su mandato, a su composición y formas de funcionamiento. La Junta de Gobierno tiene un número excesivo de integrantes, lo que la hace inoperante, no opera como órgano colegiado y varios de sus miembros actúan en función de los intereses de su gremio en el caso de representantes de colonias o clubes deportivos o extrapolan las dinámicas de jaloneo partidista o de grupos, tan frecuente al interior del ayuntamiento tapatío; sin que en ambos casos tenga preeminencia lo que al bosque conviene”, añade. 

Y dado que el cambio de Administración “está anclado a los periodos trienales del gobierno municipal, el consecuente cambio de miembros de la Junta de Gobiern”. De hecho, este proceso se ha vuelto a repetir, ahora bajo el gobierno de Enrique Alfaro, quien ya determinó esos cambios.

Datos relevantes

Los Colomos de Guadalajara tienen una junta de gobierno con 24 asientos –buena parte de los cuales no hacen acto de presencia, lo que paraliza la toma de decisiones

El plan maestro identifica las debilidades principales: “institucionalidad insuficiente y vulnerable, conservación  limitada y sin recursos, personalidad jurídica vulnerable, situación jurídica de territorio en conflicto y riesgo, e infraestructura inadecuada, insuficiente y en malas condiciones”

El nuevo plan profundiza en el tema de que el bosque sea un centro de educación ambiental, y también, la necesidad de una política de comunicación social que fortalezca la percepción de los ciudadanos sobre la importancia del sitio

El bosque recibe tres mil visitantes por jornada. Se calcula existen 33,000 árboles entre los que predominan varias especies de los géneros pinus, eucalyptus y casuarina

Se han encontrado 178 especies de fauna: 6 anfibios, 15 reptiles, 141 aves y 16 mamíferos. 57 cuentan con poblaciones  residentes

En la actualidad el área de Los Colomos es de unas 90.72 ha, “incluyendo  las dos zonas de invasión reportadas a principios de la década de 1990”