Omiten proteger la gran ruta del pueblo Wixárica a Wirikuta de amenaza minera

El comité de la Unesco declinó la candidatura debido a omisiones del propio gobierno federal en la nominación.

Guadalajara

La declinación, por el comité intergubernamental de la Convención para la Salvaguarda del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Unesco, de la iniciativa impulsada por el gobierno mexicano para que la peregrinación del pueblo Wixárika a Wirikuta sea inscrito dentro de la lista de esta convención con solicitud de salvaguarda urgente, como una medida para la defensa de ese territorio sagrado de la amenaza minera, se debe a las omisiones del propio gobierno nacional, denunciaron los defensores de esa nación de la Sierra Madre Occidental, enclavada en Jalisco.

“El Comité en sus consideraciones reconoce que la peregrinación conecta a los wixáritari con elementos fundacionales de su cultura, herencia que ha sido trasmitida de generación en generación y que es esencial para su sentido de pertenencia y continuidad cultural, a continuación reconoce también que los proyectos mineros y que pretenden explotar la zona y sus efectos sobre los acuíferos representan una real amenaza para la viabilidad de sus prácticas ceremoniales”, señalan en un comunicado.

A pesar de ello, “el Comité decidió no aprobar la inscripción de la peregrinación en la lista del Patrimonio Cultural Inmaterial porque el gobierno no acreditó haber incluido a la totalidad del las comunidades wixárika en un proceso de consentimiento libre, previo e informado, ni haber dado a estas participación efectiva en el proceso de elaboración de la nominación, además incluyó una consideración sobre que no abordó el gobierno federal las concesiones específicas que otorgó y que ahora denuncia como una grave amenaza al santuario wixaritari”, señala el  Frente en Defensa de Wirikuta Tamatsima Wahaa.

La organización destaca que “a pesar de ello, el comité incluye en sus observaciones, que la pretendida inscripción no puede sustituir la aplicación de medidas más amplias existentes diseñadas para la protección del santuario y exhorta al Estado mexicano a movilizar a todos los niveles de gobierno, a las organizaciones civiles y al propio pueblo wixárika a desarrollar un plan de salvaguarda preciso contra las amenazas mineras denunciadas, superando las deficiencias de la nominación rechazada mediante la amplia participación del pueblo wixárika en el proceso de elaboración de las nominaciones, debiendo reflejar la diversidad
de sus expectativas y demandas”.

Además, “estas declaraciones se suman a una abundante lista de organismos internacionales que se han pronunciado por la defensa de Wirikuta ante la amenaza que implican los proyectos mineros para la zona. Tanto por su impacto cultural para el pueblo wixaritari como por las consecuencias graves para los derechos de acceso al agua y a un medio ambiente sano para la región”. Por ello, no pierden la esperanza de que sirva de presión para que las autoridades mexicanas procedan conforme a los derechos aborígenes.