Un solo poblado votó representante ejidal ante junta de La Primavera

Diez de once ejidos boicotean convocatoria de OPD.
Legalmente, más de un millar de ejidatarios ya tienen quién los represente.
Legalmente, más de un millar de ejidatarios ya tienen quién los represente. (Milenio)

Guadalajara

Si no fuera por el notario público 32 de Zapopan y sus acompañantes; por dos empleados del bosque, dos periodistas despistados y un cuarteto de asistentes institucionales, el director interino de La Primavera, Antonio Ordorica Hermosillo, apenas se habría sentado ayer por la mañana, en el sombreado vivero de Los Colomos, con tres de los más de mil ejidatarios que tienen derechos territoriales en el área protegida, con lo cual tendría un perfecto ejemplo de la casi nula participación social que padece esta “democracia niña” mexicana, como alguna vez la llamó el escritor Carlos Fuentes.

Y si de niños se habla, pues van vanidades frágiles, llantos y berrinches, y quién sabe si sea así de gratuita la razón por la cual se ausentaron la inmensa mayoría de los campesinos, lo cierto es que sólo llegaron los adustos representantes de un núcleo ejidal, San Agustín de Tlajomulco, que ya inmersos en la fábula, han de ser los únicos  sabios y maduros, como en respeto al santo argelino que prestó el nombre a su pueblo.

No es que fuera sorpresa. Los debates entre la titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial, Magdalena Ruiz Mejía, y los representantes ejidales, han sido noticia durante semanas. Que no los consultaron, que merecen más espacio de decisión en el organismo público descentralizado (OPD), que les quieren expropiar sus tierras de forma simulada…

Ordorica Hermosillo debió realizar el protocolo legal completo, aunque sonara chistoso que pidiera a apenas tres que definieran un esquema de consulta, que propusieran personas y votaran por ellas, que si no tenían otro candidato además de Sergio Eduardo Ontiveros Gómez, quien será el vocal ejidal en la junta de gobierno del OPD, cargo alcanzado con una unanimidad que envidiaría cualquier dictador bananero.

Legalmente, más de un millar de ejidatarios ya tienen quién los represente. La mayoría no lo conoce, y ni le importa. Diez de once ejidos dirán que no están representados. La batalla legal por el OPD apenas comienza.