Niños hallan la fortaleza a través de la fe

18 pacientes pediátricos del Hospital Civil de Guadalajara reciben la comunión católica.
Los pequeños celebraron el sacramento
Los pequeños celebraron el sacramento (Nacho Reyes)

Guadalajara

Librar una batalla todos los días no es cosa sencilla para pequeños que han pasado gran parte de su vida en la cama de un hospital a la espera de que los médicos les den una buena noticia, sin embargo, ellos sonríen y se aferran a derrotar una enfermedad crónica.

La tarde de ayer, 18 niños, pacientes del Hospital Civil de Guadalajara, participaron en una ceremonia masiva de comunión en las instalaciones de la Unión Ganadera Regional de Jalisco, evento en el que los niños demostraron la importancia de la fe en situaciones como las que la vida les ha puesto enfrente.

“A mí Dios ya me ha hecho milagros”, dijo Miguel Ángel de 7 años, quien padece insuficiencia renal, pero que en las últimas semanas registró una recaída a causa de haber contraído dengue, por ello se ve imposibilitado a caminar, algo que quiere volver a hacer, y durante la misa de comunión, fue una de las peticiones que hizo.

Los pequeños tuvieron una comunión soñada, desde que ingresaron al salón y hasta que salieron estuvieron rodeados de cámaras, micrófonos y grabadoras, cada uno contó con una mesa para disfrutar con sus familiares, quienes se convierten en una especie de soldados que les ayudan a enfrentar las adversidades, y que también disfrutaron la tarde lejos de las batas blancas, las camas de hospital, el suero y los diagnósticos.

Las niñas portaron vistosos vestidos en color blanco y coral, los niños, un impecable traje, además de la tradicional vela y biblia que se utilizan en este tipo de actos solemnes, y las cuales fueron cortesía de los grupos voluntarios que participaron y que hicieron posible la ceremonia al obsequiar además del salón y la vestimenta, el banquete que fue parte de esta celebración.

Aunque la situación que atraviesan no es sencilla, los niños que participaron en el sacramento parecían haber recargado una energía especial, como en el caso de Caterine, que a sus 9 años ha sido sometida a diez operaciones, una de estas para recibir un trasplante que parecía haber aceptado, sin embargo en los últimos meses presentó algunos problemas que la han llevado de nuevo a las salas médicas, pero no ayer, el día fue programado para disfrutarse, para sonreír, para encontrarse con sus familiares, y con su fe.