Municipios, sin una estrategia clara por las bajas policiales

Este 31 de octubre vence el plazo para que sean separados de las corporaciones los elementos que no cumplieron los exámenes de control y confianza.
Las leyes federales exigen la depuración de los cuerpos de seguridad.
Las leyes federales exigen la depuración de los cuerpos de seguridad. (Milenio)

Guadalajara

Este 31 de octubre es la fecha límite para que los policías que no aprobaron los exámenes de control y confianza que exige la Federación sean separados de sus cargos, como parte de la depuración de los cuerpos de seguridad, sin embargo, los ayuntamientos aún no tienen clara la estrategia que habrán de seguir para solventar el déficit de oficiales y que el impacto sea mínimo en la operatividad de las corporaciones.

Entre las principales preocupaciones de los acaldes metropolitanos está el cómo se suplirán las bajas, pues la contratación de oficiales no es un proceso simple sino que conlleva una intensa capacitación de los elementos, así como filtros que determinen si la persona es apta para la actividad policial.

“Tenemos un periodo como de seis meses buscando nuevos elementos”, explicó Ismael del Toro, alcalde de Tlajomulco, y la misma situación se presenta en Zapopan y Tonalá, en donde también habrá bajas en las corporaciones.

“En este momento tenemos propuestas cinco altas y hay 180 bajas, sería materialmente imposible, nos encontramos en una situación de desventaja”, dijo Jorge Arana, presidente municipal de la Cuna Alfarera, pues Tonalá enfrenta además la posibilidad de que los oficiales que sí pasaron los exámenes busquen una mejor oportunidad laboral en otra corporación, ya que su sueldo no es competitivo en la zona metropolitana.

Y es que para “quienes aprueban los exámenes de confianza, la primera opción no es Tonalá, por los sueldos, aquí le pagamos al policía de línea 11 mil pesos, en Zapopan o Guadalajara les pagan 14 mil, entonces habiendo vacantes en esos municipios, la opción es otra”, explicó el alcalde.

La formación policial, en la entidad, se puede obtener a través de la Academia del Estado, así como en Zapopan, Guadalajara y Tlaquepaque, en un periodo de cuatro a seis meses, de ahí que el proceso de integración de nuevos elementos a las corporaciones sea tardado.

En el caso de Tlaquepaque, en lo que va del año se iniciaron mil 662 trámites para ingresar a la academia, según información proporcionada por la Dirección de Profesionalización y Acreditación Policial, de los cuales sólo fueron admitidos 128 solicitantes y en el proceso de capacitación catorce se dieron de baja. El número de ingresos no es suficiente para solventar las 200 posibles bajas por no haber aprobado los exámenes.

Las bajas policiales también tendrán un impacto económico en las arcas municipales, pues se prevé el pago de un finiquito de tres meses y hasta ahora sólo Zapopan ha informado que enfrentará las erogaciones ejerciendo parte de los recursos del Subsidio a la Seguridad Pública de los Municipios (Subsemun), mientras que la situación más crítica también la tendrá Tonalá, pues no cuenta con dinero suficiente para el pago de indemnizaciones.

El resto de los municipios, con la intención de que las bajas sean las menos posibles, han optado por solicitar una revaluación, de parte del Centro Estatal de Control y Confianza, bajo el argumento de inconsistencias en los resultados de las pruebas.