Metas del PED en seguridad “poco ambiciosas”: académico

Zepeda Lecuona señala que no se exigen mucho los primeros años. La planteada en sobrepoblación penitenciaria es “terrible” y contraria a los Derechos Humanos.

Guadalajara

Pese a que considera que se realizó un buen diagnóstico y se cuenta con algunos puntos positivos en materia de Seguridad Ciudadana y, Justicia y Estado de Derecho dentro del Plan Estatal de Desarrollo (PED) 2013-2033, el especialista en temas de seguridad, Guillermo Zepeda Lecuona, señaló que algunas de las metas planteadas sobre todo en los indicadores de secuestro y sobrepoblación penitenciaria son poco ambiciosas, incluso esta última es “terrible” y contraria a los Derechos Humanos.

Esto, debido a que en la versión preliminar del PED, el cual fue enviado por el Ejecutivo estatal al Congreso del Estado, se plantea que la tasa de sobrepoblación penitenciaria pasaría del 62.77 por ciento actual (con la cual Jalisco cuenta con el tercer sistema más cruel del País), al 58 por ciento en 2015, al 55 en 2018 y finalmente llegaría a los 50 puntos en 2033.

“Es muy grave este indicador porque hay cero congruencia […]. Porque la variable es sobrepoblación, es decir, 62 por ciento estamos hablando que donde debe haber diez personas hay 16, la línea base es ésta, y creo que está subestimada”, declaró el académico del Departamento de Estudios Sociopolíticos y Jurídicos del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Occidente (ITESO).

“Aceptando sin conceder que sea este 62.77, […] pues es terrible e incluso es inconsistente con lo que dice el Plan”, agregó.

Esto, dijo, debido a que el propio Plan en uno de sus puntos positivos, establece un compromiso con el tema de los juicios orales, “entendido como todo un sistema acusatorio y que bueno ya se vio la intención al aprobar las reformas al código y con el nuevo sistema de justicia, la sobrepoblación tiende a caer”.

“Y este compromiso es contrario a los Derechos Humanos porque Naciones Unidas dice que por encima del 120 por ciento de ocupación penitenciaria, es decir, 20 por ciento de sobrepoblación es un trato cruel y aquí en Jalisco estamos conformándonos con estar al 50 por ciento de la sobrepoblación [en 2033], y yo creo que es bastante viable [reducirlo más]”, añadió.

Zepeda Lecuona comentó que como ejemplo está el de Baja California, en donde también se impulsó el sistema acusatorio, con lo cual logró reducir la sobrepoblación penitenciaria, pues ocupaba el segundo lugar a nivel nacional y ahora está por debajo de la media, “pasó de 180 por ciento de ocupación penitenciaria a 111 en dos años sin que se le complicara para nada la seguridad. Lo que pasa es que es más cuidadosa con a quiénes metemos a la cárcel no como en Jalisco que el 70 por ciento de las personas en prisión preventiva está por delitos menores”.

Insistió en que la meta propuesta en este indicador es alarmante, “espero que no sea consciente este error, porque nadie puede estar incluso a largo plazo hablar de un centro penitenciario con 50 por ciento de sobrepoblación, no deja de ser inhumano”.

El investigador comentó que si Jalisco realmente apuesta por un sistema de justicia acusatorio y por impulsar la justicia alternativa, podría pasar del 170 por ciento de ocupación penitenciaria al 140 ó 130 en uno o dos años.

Por lo que para el 2015, ése 62 por ciento podría pasar a un 30 “fácilmente” y en el 2018 se alcanzaría reducirlo hasta llegar a un 10 por ciento, eso sin contar la puesta en marcha del Reclusorio Metropolitano, lo que permitiría liberar más las cárceles de Jalisco, las cuales tienen una capacidad para 9, 800 reos, pero se tienen más de 16 mil.

En el indicador de secuestro, el gobierno del estado se pone como meta reducirlo en alrededor de un 50 por ciento para 2015, sin embargo de 2007 a 2011 éste se incrementó en un 173 por ciento.

En el Plan se establece como línea base 64 secuestros (ocurridos en 2012), por lo que se espera reducirlo en poco más de la mitad en los próximos dos años, para pasar a 30, mientras que para 2018 se buscaría que se registren cinco menos que en 2015 y finalmente para 2033 que se presenten 20.

“Es muy conservador, no se exigen mucho los primeros años y parece que hacia el final es cuando [apretarían el paso]. En el ‘97 creo que hubo dos secuestros y se venía de una tendencia a la alza. […] Pero lo bueno de un plan como el que se está haciendo acá es que pues se comprometen con metas, y en un par de años podremos exigir y ver qué tanto se [avanzó], pero sí de pronto podría parecer poco ambicioso, poco arriesgado”, destacó.