Metales pesados y materia fecal en agua, detecta SSJ

Arsénico, manganeso y plomo fueron reportados al sur de la ZMG y en la región de Ocotlán

Guadalajara

Buscando la bacteria del cólera, la Secretaría de Salud del estado (SSJ) intensificó su monitoreo de la calidad de agua en Jalisco y detectó metales pesados y materia fecal por encima de la norma, que también suponen un riesgo de enfermedades. De la Vibrio cholerae, hasta el momento no hay rastro.

“En la zona metropolitana encontramos metales pesados; también en otros lugares del estado por dar un punto, parte de la región de Ocotlán se encontraron resultados positivos, en algunas colonias al sur de la ZMG como el fraccionamiento Rancho Alegre, como privada de Los Duraznos, Hacienda de los Eucaliptos, circuito Cañadas del Tigre que son Bosques de Santa Anita, y avenida López Mateos a la altura de El Manantial”, informó el director general de Regulación Sanitaria de la SSJ, Celso del Ángel Montiel Hernández.

Todos estos últimos sitios, se ubican en territorio de Tlajomulco de Zúñiga. Sin embargo, la SSJ aún no establece comunicación con este municipio, ni con otro, debido a que el diagnóstico general de todo el estado se dará a conocer la próxima semana.

Entre los metales que monitorea la SSJ se encuentran aluminio, arsénico, cadmio, cromo, cobre, hierro, manganeso, plomo y zinc. “De éstos el arsénico se encontró en ocho lugares, el manganeso en cinco y plomo cuatro”, refirió Celso Montiel.

El médico señaló que es conocido el daño a la salud que puede generar la ingesta de arsénico “desde leve dolor de garganta, irritación, náusea, vómitos, disminución de glóbulos rojos, glóbulos blancos. Esto puede tener una afección a ritmo cardiaco, hormigueo en manos, pies, enrojecimiento, hinchazón, además de que puede ser considerado carcinogénico”.

El manganeso, fuera de los requerimientos básicos puede afectar el sistema nervioso; mientras que la exposición al plomo, puede dañar también sistema nervioso central, particularmente el cerebro, y riñones.

Agregó que a la SSJ le corresponde la prevención “haciendo la notificación correspondiente a los municipios para que tomen medidas de vigilancia con respecto a sus fuentes y plantas de tratamiento”.

El funcionario explicó que habitualmente la dependencia hace tres mediciones de la calidad de agua: del nivel de cloración, de metales pesados (estudios físico-químicos) y estudios microbiológicos, mismos que se han intensificado en todo el estado desde la semana epidemiológica 36, cuando se notificaron los primeros casos de cólera en el país.