Libros para prevenir el delito

Oficiales tapatíos leyeron a pasajeros de transporte público, prostitutas, turistas y limpiadores de parabrisas. 
Los oficiales subieron a los camiones para leerle a los pasajeros y también compartieron medidas de prevención del delito.
Los oficiales subieron a los camiones para leerle a los pasajeros y también compartieron medidas de prevención del delito. (Juan Levario)

Guadalajara

Armados de libros, los policías de Guadalajara que subieron a los camiones para leerle a los pasajeros también compartieron con ellos medidas de prevención del delito este martes.


Además, leyeron con prostitutas, limpia parabrisas y paseantes del centro de la ciudad.


La mayoría de los 18 oficiales que subieron a los camiones de las rutas 380, 214 y 45 A escogieron libros infantiles con ilustraciones, que abordaban temas como la homosexualidad, la migración, o tan sólo cuentos que sirvieron como gancho para dialogar con los pasajeros en el marco del Día Nacional del Libro.


“Queremos cambiar la percepción que tiene la ciudadanía de nosotros los policías”, decía el oficial Carlos ante una veintena de personas que iban en el camión por la avenida Adrián Puga, “queremos que tengan la confianza con nosotros de que no sólo nos dedicamos a patear traseros de los rateros, sino que también estamos cerca de ustedes para orientarlos en lo que necesiten”.


En la escuela Enrique Díaz de León, los estudiantes de psicología que escucharon las medidas de prevención de parte de los policías aprendieron que gritar “auxilio” aleja a la gente y es mejor gritar “fuego”, según los oficiales, o romper un vidrio para atraer la atención de alguien que pueda ayudarles.

—Yo llevo gas lacrimógeno y lo cargo en la mano porque vivo en Tonalá —dijo una de las jóvenes.


—Ese gas sólo sirve cuando algo toca la parte donde lo rociaste, si el asaltante lo sabe y no se toca, no le pasará nada, y se puede poner agresivo si le empieza arder. No es muy recomendable —le respondió el oficial Hugo.


Los oficiales iban de dos en dos, unos fueron a leer con prostitutas de la zona de Madero y Huerto, en la zona centro, otros visitaron la Feria del Libro Usado y Antiguo en el Ayuntamiento, y otros compartieron su lectura con los limpiadores de cruceros como Patria y Mercedes Celis.