La Ley de Libre Convivencia no considera la adopción

El presidente del Legislativo desmenuzó la iniciativa para la creación de una ley que dé certeza jurídica a personas que compartan un mismo hogar, resaltó que “no es concubinato, [...] va a quedar ...
Enrique Velázquez señala que en Jalisco no se consideran otros modelos de convivencia que la ONU sí reconoce.
Enrique Velázquez señala que en Jalisco no se consideran otros modelos de convivencia que la ONU sí reconoce. (Chema Martínez)

Guadalajara

La Ley de Libre Convivencia es un tema que ha estado en el centro de la opinión pública, una iniciativa que está impulsando quien es en estos momentos el presidente del Congreso del estado, el líder de la fracción del Partido de la Revolución Democrática (PRD), el diputado Enrique Velázquez.

La ley de Libre Convivencia, una iniciativa que parece que entró en stand by, diputado.

No lo veo como stand by. Yo creo que hemos discutido este tema en Jalisco desde hace muchos años, son varias Legislaturas en donde se ha entrado al tema y ahora lo único que hicimos fue, al ver el apoyo que tenemos de los distintos diputados y fracciones, se ha buscado llegar algunos consensos y hacer algunas modificaciones para que pueda ser pasado el dictamen en la Comisión de Derechos Humanos.

La semana fue clave, se hizo un foro, después se decidió sacar de las comisiones para ir a una consulta más amplia.

Lo de la consulta ahí estaba, hablan de un foro cuando está un foro afuera y el tema es que los derechos fundamentales no se consultan, se defienden. Lo que debemos de hacer es preguntar a especialistas en la materia, si alguien tiene alguna duda —que nosotros ya lo hicimos— nosotros creamos la ley con especialistas en derechos humanos y en asuntos jurídicos, hay dos magistrados que saben de la iniciativa.

Antes de entrar a los pros, a quién ve a favor la iniciativa y quién la ve en contra, me gustaría que la sintetizaras en su espíritu, lo que significa.

Hay dos principios fundamentales: la libertad y la igualdad. La ley que nos rige en este momento es la misma ley que nos discrimina. El código civil no reconoce otros modelos de convivencia que sí están declarados por la ONU: por lo menos 25 modelos de familia reconoce la ONU, entre estos, tienes que analizar perfectamente cuáles son los modelos familiares que hay en Jalisco. El matrimonio deja fuera a prácticamente el 60 por ciento de la población de todos los beneficios que debe otorgar el estado a su ciudadanía. Este no es un tema de si los ciudadanos dan o no al poder sino que el estado está obligado a generar que no existan ciudadanos de primera y de segunda, a que no exista diferenciación y, de acuerdo al Artículo 1° Constitucional, nadie puede ser discriminado ni por su raza ni por su credo ni por su religión, mucho menos por su preferencia sexual. Hay una costumbre en Jalisco de pensar que el único modelo de familia es mamá, papá e hijos; nos damos cuenta que no es así. La realidad es otra: el 25 por ciento de los hogares están encabezados por una mujer sola y el 10 por ciento de las familias están en unión libre. Entonces, al no tener este sector los mismos derechos, cuando sí tienen las mismas obligaciones, tenemos un estado discriminador y eso no lo podemos permitir.

Es decir, quienes no crean en la figura del matrimonio no tienen otra opción que les va a dar la Ley de Libre Convivencia.

Eso es. La Ley de Libre Convivencia puede proteger a todos estos modelos de convivencia que no están considerados actualmente en el Código Civil. Particularmente hay un asunto que tenemos que atender: la Ley de Libre Convivencia no es matrimonio, no es concubinato, no estamos pensando en la adopción, va a quedar expresamente prohibido adoptar en la libre convivencia.

Hay quien ha atacado la iniciativa pensando que es abrir la puerta a la adopción de niños por parte de parejas homosexuales.

Hay un tema muy importante que debemos analizar: todos aquellos ciudadanos que tienen escolaridad avanzada —y lo dice el estudio que hicimos nosotros— están a favor de la libre convivencia. La generación de 18 a 25 años, el 64 por ciento, está a favor de la extensión de derechos y de la libre convivencia. Hay un sector que fue educado y al que le dijeron que hay personas que no deben tener los mismos derechos porque causan faltas a la moral, un ataque a la familia tradicional, pero nada más alejado de la realidad.

Y en esos sectores ¿tú esperas la no comprensión de esta iniciativa?

Yo creo que hay un sector importante que se ha convencido de la necesidad de que a todos nos traten igual, de que todos seamos iguales. Hay dos temas: en México la mujer votó hasta 1953 por una sencilla razón, porque había un sector de la población que decía que México no estaba preparado para que la mujer tomara decisiones. Con ese mismo argumento me siguen diciendo que la libre convivencia no debe pasar porque Jalisco no está preparado y yo me resisto a que me digan que no estamos preparados para dar el debate, para dar la discusión y para tomar una decisión. Y yo le he preguntado a muchos comunicadores, que ellos han venido comunicando mejor que muchos de nosotros lo que es la libre convivencia. No ha habido una sola oposición de los medios de comunicación, ha habido nada más dos columnas en contra y todos diciendo que es justo, es necesario que podamos tener una alternativa para

garantizar que todos seamos iguales.

Hay detractores no desde el punto de vista ideológico sino que, por lo menos, discursivamente la cuestionan desde el punto de vista jurídico.

Cuando han hablado de inconsistencias yo no he tenido ni un sólo argumento de peso para decir que hay una inconsistencia jurídica. Uno que me dicen “por qué tienen que ser dos y no más” por una sencilla razón —que lo vamos a analizar, yo no me resisto a que puedan ser dos personas o más— no es un asunto de aferre sino con la libre convivencia tú tienes derecho a recibir u otorgar alimentos, te va a tocar otorgar hasta por el mismo tiempo que duró la libre convivencia; en caso de que sean más de dos cómo se regula si en el Código Civil no está, tenemos que hacer una regulación especial y sería mucho más amplio. La mayoría de las personas que viven juntas son dos y, si es así, lo hacen con algún menor y el menor no tiene capacidad jurídica sino que deciden por él; sin embargo, yo estoy dispuesto a analizar todas las propuestas que hay para ese tema, pero eso no es una inconsistencia, simplemente en ninguna parte del mundo está contemplado.