La Tapatía, una labor de profundidad

La máquina se encuentra en el cruce de las avenidas Alcalde y Normalistas, donde trabaja sin generar daños. “Nadie sabe que estamos pasando”, platica el operador Leandro Domínguez.

Guadalajara

A casi 30 metros de profundidad en la zona Centro de Guadalajara trabaja lo que podría ser una fábrica móvil. Se trata de la tuneladora llamada La Tapatía, máquina que supera los cien metros de largo, once metros de ancho y que se compone por más de un millón de piezas.

Debajo de la avenida Alcalde –vialidad afectada por la obra de Línea 3-, la tuneladora se encarga de hacer un trabajo parecido al de un taladro y avanza conforme va excavando y colocando piezas de concreto que dan forma al túnel.

En la máquina trabajan diariamente 150 personas divididas en tres turnos. Para iniciar sus labores deben descender 27 metros a la profundidad en el pozo de ataque, que se encuentra en la glorieta de La Normal.

Posteriormente se dirigen hasta el punto donde se encuentra la tuneladora –a la altura de cruce avenida Alcalde y Normalistas-, que ha avanzado 105 metros, por lo que el trayecto lo hacen a pie, pero pretenden que después sea en trenes subterráneos.

Al interior de la perforadora se encuentra una cabina que mide dos metros de ancho y tres de largo.

Desde su interior y con ayuda de seis pantallas, teclados y botones, se guía y se conduce la máquina.

En total, son cuatro pilotos de origen español, peruano, italiano y colombiano que operan a La Tapatía.

"Nosotros los que hacemos es guiar la tuneladora y controlar parámetros de perforación; la tierra extraída; la mezcla de material; el guiado de la máquina...", señaló el piloto español Leandro Domínguez.

Leandro cuenta con 15 años de experiencia. Ha participado en la construcción de un sistema de transporte subterráneo en Arabia Saudita, proyecto hidroeléctrico en Costa Rica, y uno más de tren eléctrico en Madrid y Almería, España.

Para el español, ya no causa alguna impresión ser el piloto de una máquina de dichas magnitudes, aunque entiende que a los ciudadanos les pueda causar impresión e incluso preocupación.

Domínguez afirma que dicha tecnología no resulta peligrosa para nadie.

"No hay cortes ni hundimientos... porque queda recubierto el túnel y no hay derrumbes. Las vibraciones no se sienten en absoluto. Nadie sabe que estamos pasando", cuenta.

"Empezamos el seis de junio (pasado), ya iniciamos, ahorita llevamos alrededor de cien metros de avance en el túnel...", director general adjunto de regulación económica de la Dirección General de Transporte Ferroviario y Multimodal de la SCT, Juan Manuel Anaya Medina.

Un tubo de plástico inflable de aproximadamente cien metros también avanza junto con la construcción subterránea, esto sirve para distribuir el oxígeno entre los trabajadores. A medida que progrese la construcción, también lo hará este sistema.

La Tapatía tiene diferentes funciones, una de la más importante se encuentra hasta al frente de su fisionomía y se trata de la cabeza de corte. Esta pieza es un disco que gira y con ayuda de cuchillas va perforando la tierra.

Este trabajo no se logra ver, sólo se percibe el lodo que se produce de la perforación a través de una pieza llamada tornillo sin fin. El lodo se traslada hasta el exterior en una banda transportadora, misma que se irá alargando hasta los cinco kilómetros que serán construidos.

Luego de perforar, la máquina se detiene y prosigue a la colocación de las piezas de concreto llamadas dovelas que forman el túnel. Se colocarán un total de 15 mil 610 dovelas para la construcción del túnel. Se pretende que en julio del 2017 la tuneladora termine los 5 kilómetros que comprende la obra.

Cifras

4 pilotos son los encargados de conducir la máquina

6 de junio pasado iniciaron las labores a la altura de la Glorieta La Normal. En dicho tramo son extraídos 250 metros cúbicos de lodo

7 dovelas conforman un anillo

10 anillos son instalados por día

15 mil 610 dovelas se utilizarán para la construcción del túnel

58 anillos han sido instalados

105 metros ha avanzado la tuneladora

150 trabajadores laboran en tres turnos