Juan Sandoval aclara que no es un ogro

Presentó el tercer libro biográfico del arzobispo emérito de Guadalajara, quien dice que se percató de la mala imagen que tenía a escala local, nacional e internacional.
En Credo, el cardenal Sandoval Íñiguez habla de su relación con la política, con el Vaticano o el asesinato del cardenal Posadas Ocampo.
En Credo, el cardenal Sandoval Íñiguez habla de su relación con la política, con el Vaticano o el asesinato del cardenal Posadas Ocampo. (Milenio)

Guadalajara

El cardenal Juan Sandoval Iñíguez, arzobispo emérito de Guadalajara presentó ayer el que es el tercer libro biográfico, Credo, que en esta ocasión, decidió que se publicara para limpiar su imagen, la cual se percató que no era la mejor. Sandoval Íñiguez dijo que en este libro explica y aclara el por qué de su comportamiento y que no está involucrado con el narco, ni con el lavado de dinero, ni es un ogro.

"Era muy importante limpiar la imagen para bien de la gente y para que no quedara para la posteridad que había habido en Guadalajara un ogro, con tales y cuales defectos, fechorías, lavador de dinero, narco. Cosas de esas y peores, ignorante, ranchero, bueno, aunque ranchero sí soy".

El autor de libro, es Andrés Beltramo Álvarez, un periodista y corresponsal radicado en Roma, quien le propuso escribir sus memorias, en los días en que el cardenal estaba próximo a presentar su renuncia.

Acordaron que tendría libertad para hacerle cualquier pregunta, de cualquier tema, comentó el propio autor. Sandoval Íñiguez dijo que las preguntas duras, incisivas del periodista le revelaron que la imagen que el autor percibió a través de lo que leyó en los medios nacionales e internacionales "era de lo peor. Entonces sentí la necesidad más que nunca de aclarar, antes que de correr".

En Credo, el cardenal habla de su relación con la política, con el Vaticano o el asesinato del cardenal Posadas Ocampo.

"Yo no soy eso (lo que afirma que los medios han dado a conocer de él). Tampoco soy un santo, no vamos a bajar a San Antonio para que me pongan a mí", comentó en la presentación del libro en el que intenta aclarar esos puntos álgidos, "por el buen nombre y prestigio de la Iglesia y por el bien de las almas".