Síndico niega información sobre Iconia a arquitectos y urbanistas

Dice Ernesto Salomón que está en fase de integración un expediente que debe estar en sigilo, pero que se tomará la mejor decisión por la ciudad.

Si la intención de la reunión de esta noche entre los miembros del Colegio de Arquitectos y Urbanistas de Jalisco y el síndico de Guadalajara, Luis Ernesto Salomón Delgado, era esclarecer los aspectos polémicos del proyecto Iconia-Hábitat, en realidad, la negativa del funcionario a abordar el asunto atizó más el fuego de las dudas en torno a la cesión de 13.6 hectáreas de patrimonio municipal en la zona norte de la ciudad, para ese desarrollo inmobiliario privado, que consta de casi dos mil unidades habitacionales.

 

El funcionario se presentó poco después de las seis de la tarde en la sede de la institución sin el expediente del proyecto, que se había comprometido a entregarles por su conducto, en una reunión seis días atrás, el presidente municipal de Guadalajara, Ramiro Hernández García.

 

Contrariado por la presencia de representantes de los medios de comunicación –pidió, sin éxito, que no se les diera acceso a la reunión-, y totalmente hermético respecto a la ruta legal seguida por la comuna con el contrato que se firmó en 2008 entre el gobierno municipal que presidía Alfonso Petersen Farah y la empresa española Mecano para el proyecto Puerta Guadalajara -hoy devenido en Iconia, cuya materia es un terreno del patrimonio municipal bajo régimen de “dominio privado”-, el síndico pidió “paciencia” y ni siquiera señaló en qué sentido se da el trabajo que se le encargó en diciembre de 2012, ante la preocupación de los presentes de que se estuviera disponiendo de forma inadecuada de un bien de la sociedad.

 

La sesión demoró menos de una hora, y los planteamientos siempre toparon con la misma explicación del funcionario: “ahora no puedo revelar detalles porque estamos realizando el trabajo legal, jurídico, pero en su momento abriremos la información pública, una vez que se tome la decisión sobre lo que sea más acertado hacer a favor de los intereses del municipio”, señalaba una y otra vez, sin salirse del script.

 

Sergio Fernando Valdez Angulo, presidente el colegio; otros socios como Jorge Fernández Acosta y Salvador Dueñas; Ricardo Alcocer, de la Cámara Nacional de Empresas de Consultoría, y Ricardo Alvirde, de la Sociedad Histórica Patrimonial de Guadalajara, insistían en el compromiso del alcalde de entregar información, como son los propios contratos constitutivos de la operación entre Mecano y el ayuntamiento, y como son las actas de cabildo, pero Salomón Delgado sólo reconoció su carácter públicos pero no entregó alguna constancia. Los solicitantes se miraban sorprendidos, no daban crédito a la opacidad voluntariosa del funcionario.

El representante municipal salió apresurado y sólo reiteró su respuesta evasiva en un intento de entrevista con los reporteros. Los arquitectos y urbanistas improvisaron una conferencia de prensa en la que advirtieron que después de la cita de hoy a las nueve de la noche, en palacio municipal, con el alcalde y sus colaboradores, tomarán decisiones, pero no se mueven en la intención de que no se ceda un centímetro de tierra pública para un negocio privado.

“Podemos especular mucho, lo cierto es que nos niegan información y parece que vino a burlarse de nosotros”, exclamó Fernández Acosta.

Dos meses atrás, el urbanista había publicado en MILENIO JALISCO: "Ningún argumento justificará jamás que un municipio, de la mano de quienes lo manejan, pierda una parte sustancial de su riqueza cuando su principal obligación es acrecentar el patrimonio común. Y menos en el caso de un espacio que esencialmente le pertenece a las generaciones futuras para el goce y disfrute sustentable de áreas verdes previstas para su solaz y esparcimiento, a lo que se suma su potencial para albergar iniciativas de fomento a la cultura y la reconstrucción del tejido social. Claro, me refiero a lo que recién ocurre con los terrenos en donde el ayuntamiento pretende concretar un proyecto bizarro que atenta contra los más elementales principios de la civilidad urbanística, mediante la cesión de derechos de usufructo a favor de particulares a través de un precario intercambio de pírricos beneficios públicos que no equivalen al invaluable tesoro que significa la tierra que es propiedad de todos los tapatíos, que no de unos cuantos" (edición del 28 de septiembre de 2013)..

Los quejosos creen que puede haber sorpresas en la reunión de mañana. Una posibilidad es que se hable de una sociedad entre Grupo Salamanca, nuevo concesionario en vez de Mecano América, con el propio gobierno, pero ello pondría en predicamento el destino del espacio público. Otro es que se considere bien pagado con las obras anexas al proyecto y se les quiera vender que "con las áreas verdes contiguas a la barranca se sustituye el bien", situación por la que alertó un arquitecto que no estuvo presente: Jesús García Rojas, quien en la víspera e la reunión también advirtió: "presumo su plan de querer canjear el desarrollo de Iconia por la "ganancia" de áreas verdes en la ya área natural protegida municipal de la ceja de la barranca [...] mediante el proyecto Voltea a la Barranca que incluye el predio El Disparate, pero ya eran y son área natural protegida municipal, no hay tal ganancia de espacios verdes".