Ejidatarios bloquearon las obras del Macrolibramiento

Tres ejidos y un particular no se conforman con negociar precios al paso de  la obra; exigen a la SCT y a la constructora, preserven el arroyo Los Sabinos.
Hace tres días los ejidatarios de La Capilla tomaron los caminos del Macrolibramiento para impedir el paso de las máquinas al área natural.
Hace tres días los ejidatarios de La Capilla tomaron los caminos del Macrolibramiento para impedir el paso de las máquinas al área natural. (Cortesía)

Guadalajara

La toma de caminos vecinales para impedir las obras del Macrolibramiento de Guadalajara en el ejido La Capilla, municipio de Ixtlahuacán de los Membrillos, este reciente fin de semana, ha sido solamente el último capítulo del enfrentamiento judicial y físico entre diversas comunidades campesinas y la empresa IDEAL, de grupo Carso (propiedad del hombre más rico de México, Carlos Slim) que tiene la concesión para construir y operar de una de las infraestructuras más ambiciosas e importantes de la historia de Guadalajara.

Los ejidatarios interpusieron el juicio de garantías 942/2012 y se les concedió una suspensión de plano por parte del juez cuatro de Distrito en Materia Administrativa y del Trabajo; no obstante, acusan a la constructora de violar esa determinación judicial al meter máquinas a la zona e incluso haber derribado sabinos fuera del área del trazo, por lo que determinaron meter sus vehículos a los caminos para impedir que avancen los trabajos.

“Vamos a dejar esto de forma indefinida, porque se debe castigar a los responsables y no podemos permitir que nos destruyan nuestros bienes y el ecosistema, estamos protegiendo los derechos de todos los habitantes de la zona metropolitana porque se trata de un ecosistema muy valioso”, señaló el presidente del ejido, Antonio Covarrubias González, quien encabezó el acto a partir de mediodía el pasado sábado 12 de julio.

En contraste, la visión de los promotores de la obra es simple: son asuntos de dinero. El centro Jalisco de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) reconocía en febrero pasado diez juicios de garantías que medularmente cuestionan la baja indemnización pagada (en realidad, contratos de ocupación temporal o con promesa de venta) por los terrenos comprados para el paso de la carretera.

Pero de esta decena, hay cuatro casos que más preocupan a la autoridad, por tener otro componente de reclamo: los ejidos La Capilla –quienes tomaron los caminos hace tres días-, Cedros, San Juan Evangelista, y un particular que se ha erguido como garante moral de la lucha contra la obra: Jorge de la Peña, el escultor de la ya emblemática Estampida, un grupo de bronce con caballos en huida que se exhibe sobre la grama de la glorieta de Niños Héroes y López Mateos, al poniente de la ciudad.

Estos tres núcleos tienen su territorio articulado a lo largo de un área natural protegida de reciente creación por el estado de Jalisco: Cerro Viejo-Chupinaya-Los Sabinos, la cual pasa a ser una de las zonas que corren mayores riesgos con la construcción de la infraestructura, pues el impacto ambiental sobre los corredores de fauna y en particular, el tupido arroyo poblado de ahuahuetes centenarios, podría ocasionar su colapso, como ocurrió en el arroyo de Calderón tras las construcción de la cortina de la presa Elías González Chávez, que abastece a la capital jalisciense desde 1991.

Por ello, más allá del tema de los bajos precios pagados por la tierra, los ejidos se están radicalizando en el reclamo de exigir el respeto a la zona natural. “Pasa actualmente en un punto a menos de 35 metros del follaje del corredor de Los Sabinos, luego sigue paralelo al arroyo a menos de 300 metros a lo largo de tres kilómetros, cuando los peritajes judiciales han demostrado que tendría que pasar, por lo menos, a un kilómetro”, señala el escultor.

Lo sorprendente es que la manifestación de impacto ambiental que presentaron los constructores desde 2004 nunca señaló siquiera la existencia del arroyo, mucho menos cómo minimizar impactos. “Uno de los ejes de la acción jurídica es buscar que esa autorización viciada quede insubsistente”, agrega el asesor de los quejosos, director del Instituto de Derecho Ambiental (Idea), Pedro León Corrales.

Los defensores del arroyo han acudido a la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial (Semadet), entidad que debe garantizar la aplicación del decreto de protección. “Se debe proteger Los Sabinos como parte del patrimonio natural de la ciudad, y eso le dije a la titular de la secretaría, Magdalena Ruiz Mejía”.

El ejido Cedros tiene suspensión de plano en el juicio de amparo 2776/2012 y San Juan Evangelista, de Tlajomulco, sostiene dos: 147/2011 y 167/2013, ambos también con suspensiones que impiden hacer obras. “Vamos a detenerlos hasta que acepten cambiar el trazo y no dañar las áreas más delicadas”, advierte el director del Idea.

Empresa IDEAL SA

Impulsora del Desarrollo y el Empleo en América Latina (IDEAL) es el grupo que tiene concesionado el Macrolibramiento, y es considerado “el músculo constructor de Carso”, el grupo de empresas de Carlos Slim Helú. IDEAL concentra las empresas de infraestructura de Grupo Carso, entre ellas Carso Infraestructura y Construcción SA (CICSA)

La empresa sostiene proyectos como la autopista Arco Norte, el acueducto Conejos-Médanos para dotar de agua potable a Ciudad Juárez, la modernización de los paraderos en el Metro de la Ciudad de México, e incluso la ampliación del Canal de Panamá

Para construir el Macrolibramiento de Guadalajara, de 111 kilómetros, se pretende atravesar un área protegida delicada: el arroyo de Los Sabinos: es una corriente que drena de la vertiente norte de la Sierra El Travesaño y desemboca en el río Santiago en Ixtlahuacán de los Membrillos. Pertenece a la región hidrológica 12 Río Lerma Santiago, subcuenca Río Alto Santiago (valle del Salto-Atequiza). A esta microcuenca pertenece Potrerillos –Los Sabinos, con una superficie de 11, 91.51 km2. Esta microcuenca es una de las más importantes de la zona de Cerro Viejo

En el ecosistema del arroyo “podemos encontrar una biodiversidad que se compone de bacterias, microorganismos descomponedores, algas, macroinvertebrados, peces, moluscos, larvas de insectos, moluscos, anfibios, aves, culebras y otros reptiles, hasta algunos mamíferos que utilizan estas zonas de alimento, refugio y reproducción”, señala un peritaje ambiental