Debate del agua entre el Ejecutivo y GDL, carece de sustento

“Esto no pasa de 20 años si seguimos con este ritmo de extracción” del recurso en la ciudad, asegura el académico Arturo Gleason Espíndola.

Guadalajara

Si Guadalajara fuera una persona y nos refiriéramos a su red de agua como el equivalente al sistema circulatorio del cuerpo humano, el tipo del que hablaríamos estaría en graves problemas de salud, tal como el panorama de la ciudad en materia hídrica, con una perspectiva "abrumante y desoladora", situada en medio de un debate entre el gobierno del estado y el Ayuntamiento de Guadalajara que carece sustento científico.

Este fue emitido por el académico del Laboratorio de Tecnologías Arquitectónico-Urbana-Sustentables de la Universidad de Guadalajara (UdeG), Arturo Gleason Espíndola, que encabezó un recorrido por la subcuenca del río San Juan de Dios, ejercicio que realiza al menos dos veces al año con la consigna de concientizar a los ciudadanos sobre las condiciones que guarda el subsuelo.

Desde su inicio en el Cerro del Tesoro, al sur de la ciudad, las evidencias de una "pobre" cultura del agua salen a relucir con dos obras de gran magnitud, el Santuario de los Mártires y un fraccionamiento, cuyas urbanizaciones impedirán una correcta filtración de agua y generarán escurrimientos que a su vez pueden representar inundaciones para la parte baja de la zona.

El debate que se ha generado en los últimos días, con la postura que presentó el gobierno encabezado por Enrique Alfaro Ramírez en Guadalajara, y las respuestas de los funcionarios de Aristóteles Sandoval en el gobierno del estado, no le son ajenas a investigador, que además considera que ambos planteamientos, tanto el de Guadalajara como el del Ejecutivo, son débiles en cuanto a conocimiento técnico y científico, es "un asunto de declaracionitis".

A unos cuantos kilómetros del Cerro del Tesoro, en la colonia Patria, Esther Velazco ha vivido las últimas cuatro décadas a menos de 10 metros del canal del sur, un cauce que durante todo el año le ofrece una experiencia que va de acuerdo a la temporada.

"Ahorita con el calor ya viste cómo huele, cuando hay lluvias el agua se sale y se nos inunda la calle", mencionó la mujer de 70 años, que achaca sus problemas de visión a la contaminación de este cauce. "A veces arden los ojos o la nariz", contó.

El canal presuntamente debería transportar agua de lluvia, contrario a esto, se presume que por su interior corren aguas residuales, además de grasas, aceites, sillones, cadáveres de mascotas, basura electrónica y un sinfín de objetos que llegan por el arrastre de las lluvias o a través de las manos de vecinos que, "hasta en sus carros, llegan a tirar las bolsas de basura", dijo Esther.

A lo largo del recorrido, que incluye además de los puntos ya mencionados, otros espacios como Lomas del Pedregal, El Deán, Mercado de Mexicaltzingo, el Parque Tucson y los Manantiales Colomitos, se pueden apreciar filtraciones de agua, manantiales contaminados con descargas residuales, cauces rebasados, basura en vasos reguladores y hasta nacimientos de agua "limpia" que se va directo al drenaje, y solo es aprovechada por algunos franeleros que hacen de este manantial en Normalistas y Circunvalación, una fuente inagotable de empleo, al llenar cubeta tras cubeta para lavar automóviles.

Las condiciones actuales en el ciclo del agua en Guadalajara tienen un origen en la "negligencia y falta de conocimiento" de quienes toman las decisiones, y que no han terminado de entender que "las acciones se deben tomar sobre las evidencias al igual que las inversiones", consideró Gleason Espíndola.

El investigador mencionó que se requieren mayores datos para asegurarlo, pero "así como la autoridad se atreve a decir que hay agua suficiente, yo me atrevo a decir que esto no pasa de 20 años si seguimos con este ritmo de extracción de agua" para llegar al colapso y no pueda fluir el agua en el subsuelo.

Además, indicó, los municipios deben apostar por la urbanización "para establecer los números claros de lo que pasa en materia hídrica en la cuenca, sin tomar en cuenta lo que esté pasando en Guanajuato, yo creo que la prioridad del tapatío es ver qué está pasando con su agua ahorita". Además de que se debe comenzar a contemplar en sistemas de captación de agua y recarga de acuíferos, algo que no contempla el plan que el Instituto Metropolitano ha desarrollado para la ciudad que esperan lograr en los próximos 30 años.