Confirman electrocución en pozo de Tlaquepaque

Las seis personas que perdieron la vida en La Duraznera recibieron una descarga de energía proveniente de la bomba que pretendían instalar.
Marco Antonio Cuevas Contreras, director del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses.
Marco Antonio Cuevas Contreras, director del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses. (Henry Saldaña)

Guadalajara

Los exámenes practicados a las seis personas que perdieron la vida en un pozo artesanal de Tlaquepaque, fueron electrocutadas, confirmó Marco Antonio Cuevas Contreras, director general del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses (IJCF).

“Bomberos de Tlaquepaque [dos de las víctimas fatales], lo estaban manejando con un protocolo de intoxicación y de nada le valió al compañero caído […] lo que había era una descarga eléctrica imposible de ver. Los protocolos fueron los adecuados”, aseguró el titular del IJCF.

La investigación que llevaron a cabo las autoridades permitió la localización una bomba para extraer agua, la cual estaba sumergida y fue lo que provocó la descarga eléctrica que le costó la vida a seis personas, entre ellas dos elementos del cuerpo de Bomberos de Tlaquepaque, y le causó lesiones a otro que logró ser rescatado por sus compañeros cuando perdió el conocimiento.

Cuevas Contreras informó que el equipo con el que trabajan los vulcanos fue encontrado en buenas condiciones por lo que descartó que haya sido ésta una de las causas que los expuso.

De acuerdo a lo estimado por las autoridades, los bomberos percibieron un fuerte olor a solvente, por lo que iniciaron un procedimiento enfocado a este tipo de rescate, sin pensar que en realidad se trataba de una descarga eléctrica en un ambiente acuoso.

El personal forense también siguió dicho procedimiento con los cuerpos al ser examinados, “inicialmente procedimos de acuerdo al protocolo de intoxicación, pero tras una serie de estudios que hicimos descartamos dicha situación. En los cadáveres no encontramos evidencia alguna de intoxicación en la sangre por solventes”, destacó Cuevas Contreras.

Por su parte, Axel Rivera, histopatólogo, explicó que el cuerpo humano tiene varias reacciones al estar en contacto con una descarga eléctrica, por lo que a los cinco segundos el corazón comienza a trabajar de manera descoordinada y produce que la sangre no fluya de manera adecuada y finalmente los latidos desaparecen.

En tanto, Gustavo Quezada, jefe del Área de Siniestros y Explosivos, informó que se revisó la escena y dentro del pozo se halló el artefacto para succionar el agua, el cual fue colocado en una zona de riesgo, pues terminó dentro del líquido y cuando Enrique Orozco Velázquez, de 62 años de edad, fue a revisarlo junto con su hijo Francisco Javier Orozco Arteaga, se electrocutaron, mientras que María de los Ángeles y su vecino José Gerardo Rodríguez Murillo, perdieron la vida al intentar auxiliarlos, igual que los bomberos Agustín Mejía Rojas y Luis Armando Rocha Rodríguez.

La investigación

Las autoridades forenses descartaron algún tipo de intoxicación en las víctimas

Los bomberos aplicaron el protocolo de manejo de solventes por olor que ser percibía mas desconocían que se trataba de una situación en la que había electricidad involucrada

El equipo de trabajo de los vulcanos se halla en buenas condiciones, según la revisión de los peritos