La Conagua agravará la crisis de agua en el Lerma

Es una institución sin el perfil para regular, inspeccionar y vigilar el uso del recurso, subraya estudio de región “Elementos para la construcción de una política pública”
El planteamiento detalla un diagnóstico de la crisis hídrica y ambiental de una demarcación de 190 mil km.
El planteamiento detalla un diagnóstico de la crisis hídrica y ambiental de una demarcación de 190 mil km. (Milenio)

Guadalajara

La Comisión Nacional del Agua (Conagua) es una gerencia de construcción de obras hidráulicas que de ningún modo tiene capacidad real  de resolver los problemas del recurso tanto en México como en la región hidrológica Lerma Santiago Pacífico, advirtió ayer la doctora en derecho y presidente del Instituto de Derecho Ambiental (Idea), Raquel Gutiérrez Nájera, al presentar en el Paraninfo de la Universidad de Guadalajara (UdeG) el informe sobre la Región Hidrológica VIII Lerma-Santiago-Pacífico, intitulado “Elementos para la construcción de una política pública”.

Es un trabajo coordinado por la presidente del Idea y por el abogado externo de la Alianza Mundial de Derecho Ambiental, Pedro León Gutiérrez, y que fue financiado por Laird Norton Family Foundation. El planteamiento detalla aspectos del diagnóstico de la crisis hídrica y ambiental de la demarcación de 190 mil kilómetros cuadrados, que va desde el Estado de México hasta Nayarit y desde el sur de Durango hasta los límites de Michoacán con Guerrero.

“Hay un registro de 82 mil concesiones para uso y aprovechamiento del agua, y además que ahí empieza la falta de coincidencia entre el agua que se utiliza y la que se vierte, vamos al hecho de que el sistema de la Conagua no es el más adecuado y se limita esa institución a invertir la mayor parte de su presupuesto en obras, mientras otros papeles fundamentales, como la regulación, la inspección y la vigilancia, no tienen una verdadera dimensión […] Hemos contado que la Comisión Nacional del Agua solamente tiene tres inspectores para toda esta zona, con lo que les puedo decir con plena seguridad que a los infractores de la Ley de Aguas Nacionales es más fácil que les caiga un inspector”, destacó la experta.

Otro aspecto problemático es que el agua implica legislación federal, estatal y municipal, niveles de gobierno que se encuentran en gran medida desconectadas y además son “asimétricas”, pues casi todas las atribuciones en la materia del organismo rector federal.

Los consejos de cuenca que fueron creados para generar participación de los sectores sociales, “son solamente un consejo de intereses, pues tenemos sentados allí  los usuarios de agua para agricultura, ganadería, industria, comercio, centros urbanos, pero el Lago de Chapala que es la zona final de la cuenca Lerma es solamente un elemento distanciado en la discusión”, subrayó.

La solución verdadera pasa por una fuerte voluntad política del gobierno federal, que lleva a generar instituciones para gestionar el proceso, recursos públicos suficientes, seguimiento, transparencia y normas adecuadas.

En el caso mexicano, desde 2004 se cuenta con la obligación de aplicar el modelo de gestión integrada de cuencas, “pero es un modelo no instrumentado porque se obliga a ligar el agua con el territorio por medio de la planeación”. El documento fue presentado por el rector de la casa de estudios, Tonatiuh Bravo Padilla y por el consejero jurídico de la comisión de cooperación ambiental de América del Norte, Paolo Solano, y la presidente del Colectivo Ecologista de Jalisco, Mayte Cortés.