Cobro por emisiones contaminantes ayuda a reducir daños

La embajadora sueca en materia de cambio climático señaló en el ITESO que se debe caminar a una sociedad responsable en el tema de los impactos al ambiente

Guadalajara

Que los contaminadores paguen hasta que les duela contaminar, y que sea negocio evitarlo, es un principio básico en las políticas medioambientales de las naciones desarrolladas, y en el caso mexicano, apoyaría fuertemente a revertir el deterioro, señaló esta mañana Anna Lindstedt, embajadora de Cambio Climático en el Ministerio de Medio Ambiente del Gobierno de Suecia.

A su juicio, es positivo que el gobierno de México esté planteando la posibilidad de crear un impuesto a las emisiones de bióxido de carbono (CO2) a la atmósfera, una de las prácticas ya implementadas en ese país nórdico, que tiene uno de los niveles de vida más elevados del planeta.

Como suele suceder, la embajadora relató que en un principio hubo reticencia a la aceptación, pero el tiempo ha demostrado que se trata de un instrumento exitoso, pues por un lado, no ha impedido el crecimiento económico del país, que tomando en cuenta los registros de 1990, es 60 por ciento más alto en la actualidad; en contraste, las emisiones a la atmósfera han bajado 20 por ciento, aspecto en que la nación europea está obligada a entregar buenas cuentas como firmante del protocolo de Kyoto y otras medidas y acuerdos entre la comunidad de naciones.

La funcionaria estuvo en el campus del ITESO, al sur de esta ciudad, invitada por la Comisión Nacional Forestal para abordar el tema.