Cáncer de mama, más frecuente en embarazo

Aunque representan un porcentaje mínimo de pacientes, en México cada año se registra cerca de un centenar de casos durante la gestación y la lactancia.
Hoy las mujeres embarazadas sí pueden recibir quimioterapia, una vez que se ha superado el tercer trimestre de gestación.
Hoy las mujeres embarazadas sí pueden recibir quimioterapia, una vez que se ha superado el tercer trimestre de gestación. (Especial)

Guadalajara

La buena noticia es que los casos de cáncer durante el embarazo “son muy raros”. La mala: que existen. En México, de acuerdo con datos  del Instituto Nacional de Cancerología (InCan), cada año se diagnostican tumores en cerca de un centenar de pacientes en etapa de gestación o de lactancia.

“El cáncer en el embarazo es relativamente poco común. Se presentan en la población general en uno de cada mil a mil 500 embarazos; de tal manera que no hay un registro específico en todas partes del mundo por la rareza de la patología”, señaló el jefe del Departamento de Oncología, del Hospital de Gineco Obstetricia del Centro Médico Nacional de Occidente del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Andrés de Jesús Morán Mendoza.

En entrevista con MILENIO JALISCO, el especialista destacó que el servicio que encabeza ha recibido seis pacientes con cáncer embarazadas este año, del 1 de marzo a la fecha,  tras destacar que este Hospital de Gineco Obstetricia es un centro de referencia que recibe pacientes de varios estados del occidente del país y concentra los casos críticos. En cambio, “hay hospitales cuyo reporte de casos implica toda una década y juntan 28, 30, 35 casos”, dijo.

Morán Mendoza señaló que el cáncer más frecuente durante el embarazo y lactancia es el de mama, con cerca del 25 por ciento de los casos; pero también se registran otros tipos de tumores: le sigue el cáncer cérvico uterino, los de origen hematológico (linfomas y leucemias), y el de ovario; y después otros tumores de los que se ve un solo caso por año, como el melanoma, o el de tiroides.

El médico explicó que pese a ser pocos, en los últimos años se ha notado un incremento de casos, lo cual coincide con la disminución de la edad en que anteriormente se presentaba el tumor mamario (después de los 50 años). Hoy, hasta 25 por ciento de los casos de cáncer de mama se presentan en menores de 40 años, es decir, en la etapa reproductiva de las mujeres. Lo anterior, aunado a que muchas mujeres postergan su primer embarazo a una mayor edad, hace que el riesgo de este cáncer aumente.

Las seis pacientes que actualmente se atienden en el Hospital de Gineco Obstetricia del IMSS Jalisco tienen entre 25 y 40 años de edad, refirió, tras señalar que todas supieron de su enfermedad hasta estar embarazadas.

Respecto al tratamiento para la mujer embarazada y con cáncer, Morán Mendoza destacó que este 2014 se consolidó la conformación de un Comité de Tumores, el cual implica un manejo interdisciplinario de la paciente. “Todos los casos de este año los hemos sesionado, obstetras, cirujanos oncólogos, oncólogos médicos, radio-oncólogos, el patólogo que envía el caso y el radiólogo que nos trae las imágenes sugestivas de malignidad. Son sesiones multidisciplinarias donde se toma en cuenta el deseo de la paciente, y donde la máxima es: el mayor beneficio para la madre, con el menor perjuicio al bebé”.

De esta manera, se lleva a cabo un tratamiento personalizado. El entrevistado precisó que potencialmente las mujeres embarazadas sí pueden recibir quimioterapia, una vez que se ha superado el tercer trimestre de gestación, periodo en que los fármacos oncológicos sí pueden ocasionar algún daño al producto de la gestación.

Si el cáncer es avanzado o agresivo, el especialista sostuvo que hoy existe quimioterapia efectiva y segura, con fármacos seleccionados, que pueden emplearse después del segundo trimestre, sin que se reporten daños secundarios en el bebé.

Otra opción es la cirugía; y en ocasiones, ante una enfermedad de origen temprano, es posible esperar a que el bebé tenga la madurez suficiente e inducir el nacimiento (el bebé recibe fármacos para maduración pulmonar) e instalar después el tratamiento necesario.

“En el pasado se consideraba que las pacientes tenían un peor pronóstico si estaban embarazadas, hoy, en comparación con mujeres en edad similar sin embarazo, el pronóstico es esencialmente el mismo: va a depender de lo agresivo del cáncer y del estadío (etapa) en que se encuentre. Aquí la cuestión es usar el tratamiento correcto en el momento correcto, para tratar a la madre con éxito con el menor daño al producto”, subrayó.

La mejor noticia es que los casos donde el cáncer que sufre la madre hace metástasis y pasa a la placenta y luego al bebé “es una situación extremadamente rara, en una serie recolectados por la literatura mundial desde 1866 al 2000 hay 58 casos descritos... yo personalmente nunca he visto un caso así, ni en este hospital ni en otros”.

En el embarazo

El diagnóstico de cáncer en el embarazo va desde los nueve meses de la gestación, el puerperio y la lactancia hasta un año después del nacimiento

Se presenta un caso en cada 1,500 embarazos

No hay estudios que confirmen la asociación de la ingesta de hormonas con el desarrollo de cáncer en el embarazo

La literatura médica reporta casos de embarazadas con cáncer cuyas madres a su vez padecieron la enfermedad; pero no es determinante la genética: también se han registrado casos sin antecedentes familiares

No se debe confiar que todo signo o síntoma que aparece en el embarazo es parte normal de la gestación

La aparición de bultos, bolitas, cambios en las mamas pueden ser indicio de un tumor. También la presencia de sangrados transvaginales

Toda mujer embarazada debe llevar un control prenatal. Reportar todas las molestias permite encontrar complicaciones obstétricas y, en una minoría de casos, cáncer

El desafío para los médicos es controlar el tumor, evitar que se disemine, salvar así a la madre y no causar daño al bebé