Cajititlán, el pueblo de los Reyes Magos

Esta tradición, con poco más de 400 años de antigüedad, se hereda de familia en familia, quienes aprovechan el festejo para pedir a las figuras un buen inicio de año.

Tlajomulco

La celebración de los Reyes Magos tiene un especial significado en el poblado de Cajititlán, municipio de Tlajomulco, donde miles de fieles demuestran su veneración a estas tres figuras en una tradición de más de 400 años de antigüedad.

Los fieles provenientes principalmente del estado de Jalisco se mezclan con aquellos que acuden desde otras latitudes del país para pedir un buen año a las figuras de Melchor, Gaspar y Baltazar, una práctica que en ocasiones ha sido heredada durante varias generaciones.

“Mi abuelita es la que nos traía, ella ya hasta se murió, te hablo de al menos 30 años de eso, luego fue mi mamá y ahora yo traigo a mis hijos”, explicó Emilia, vecina del municipio de Guadalajara que por más de tres décadas está presente en Cajititlán cada día 7 de enero.

La procesión inicia alrededor de las 10 de la mañana, es anunciada por cohetes que revientan en el cielo, se escuchan tambores, algunas trompetas, el ruido viene acompañado de una colorida masa que se mueve en la misma dirección y que está integrada por la guardia de honor de los Reyes, algunos funcionarios públicos en los que se incluye el presidente municipal y miles de feligreses.

Muchos de estos caminan descalzos durante el recorrido y se pueden identificar por las sucias plantas de los pies que acumulan una plasta de tierra que de alguna manera ayuda a soportar el caliente asfalto.

A lo largo de las calles se extiende una kilométrica fila de creyentes que se postran sobre el suelo adornado con flores, ellos esperan el paso de cada una de las imágenes de los Reyes, los quieren tocar, les quieren rezar, les quieren lanzar alguna plegaria, aplaudir y venerar.

Melchor, Gaspar y Baltazar son acompañados hasta pie de la Laguna donde tres embarcaciones los esperan para llevarlos a recorrerla.

“Esta forma de celebrar viene desde épocas prehispánicas”, explica en el malecón el cronista José Luis Rodríguez, que entrevista tras entrevista reporta la historia.

“Los nativos de aquí creían que al fondo de la laguna habitaba una deidad, la diosa Machís, ellos pensaban que si la tenían contenta les iba a dar una buena pesca, si no, no, entonces cuando los franciscanos se dieron cuenta de esto, quisieron adaptar la fecha con la que más se acercaba a sus celebraciones y es así como comienza la tradición de los Reyes Magos en Cajititlán”, detalla el cronista.

Mientras todo esto ocurre, a un costado del templo de los Reyes, Lorena Garay fríe algunos chiles y arregla una improvisada casa de campaña en la que lleva varios días trasnochando: “Ya tengo tres o cuatro días, y sí, le pedimos que nos cumpla algunos milagros, a veces se puede y a veces no, pero aquí estamos siempre y vamos a seguir viniendo”.

La fiesta de Los Reyes parece tener un espacio para todos, fotógrafos oprimen el obturador y apuntan su lente de un lado a otro sin parar, los niños se divierten en la feria, los más devotos rezan y los comerciantes venden todo tipo de remedios para todo tipo de males.

-“Gel para el dolor de mariguana reforzado por peyote”, grita uno por un lado.

-“Lleve su crucifijo bendecido”, grita otro.

“Yo ahora la celebración la miro con signos de pesos. Antes era soltero y lo vivía diferente, pura pachanga, ahora casado no tengo tiempo para la devoción, primero soy comerciante, luego soy católico, explicó Mario Navarro luego de hacer una remembranza de aquellos días de su juventud en que caminaba al frente de la peregrinación como integrante de la banda de guerra.

Cada que las tres figuras salen del templo en el que descansan, el pueblo se transforma, la fiesta se apodera de los habitantes y contagia a los visitantes, son días alegres en Cajititlán, nadie recuerda en estos momentos los conflictos políticos en torno a una laguna, la muerte masiva de peces no es la protagonista en los titulares, es una tierra gobernada religiosamente por tres imágenes, es un pueblo de Reyes.

En números

- 45 años es el promedio de edad de los visitantes a Cajititlán

- En 1634 inició la construcción de la parroquia

- De 1587 datanlas imágenes de los tres Santos Reyes Magos y se elaboraron por mandato de Fray Alonso

- El 31de diciembre inician las fiestas de los Reyes y concluyen el 8 de enero

- 336 pesos en promedio gastan los visitantes, según una encuesta realizada por la Dirección de Turismo

- 60 por ciento de los paseantes son turistas provenientes del Área Metropolitana de Guadalajara

- 24 porciento corresponde al interior del Estado

- 16 porciento visitan Cajititlán desde otros estados o países como Estados Unidos y Perú

- 800 mil personas han visitado Cajititlán desde el 31 de diciembre al 7 de enero pasado