La CFE "resucitó" 515 muertos para aprobar su presa en Nayarit

Denuncian comuneros coras la imposición de la hidroeléctrica de Las Cruces por la paraestatal, aliada al gobierno local, violentando derechos agrarios.

Guadalajara

Los comuneros coras y mestizos de San Pedro Ixcatán y anexos, reiteraron su oposición a la construcción de la hidroeléctrica de Las Cruces en asamblea realizada el 12 de octubre ante el Jefe de Residencia de la Procuraduría Agraria de la zona norte de Nayarit, Rómulo Pérez Cruz, la cual fue convocada por presuntas artimañas de la paraestatal Comisión Federal de Electricidad (CFE).

Pérez Cruz explicó que no se podía verificar la asamblea debido a la falta de quórum, pues según la lista de comuneros del Registro Agrario Nacional cuenta con 920 miembros con derechos vigentes (515 difuntos que aún figuran como votantes). "Desde hace años la asamblea se ha instalado con un padrón de 405 comuneros con derechos vigentes, los 515 restantes son comuneros fallecidos que cuando se incorporó la comunidad al Procede [Programa de Certificación de Derechos Ejidales y Titulación de Solares Urbanos] fueron sancionados por inasistencia a las asamblea pero, como ya transcurrió el plazo de sanción a los muertos los reintegraron al padrón de comuneros”, les dijo el funcionario a los sorprendidos asistentes.

El orden del día contenía los siguientes puntos: 1) anuencia para tramitar la autorización del cambio de uso de suelo forestal; 2) anuencia para iniciar el trámite de la expropiación; 3) autorización al comisariado para firmar convenios sobre obras y servicios de compensación, y 4) anuencia y autorización para convenir la ocupación previa de las tierras a expropiarse. Autorizaciones que permitirían a la CFE iniciar la construcción de la presa en terreno de la comunidad, incluyendo las obras hidráulicas de generación, su embalse, sus obras asociadas y complementarias.

Los comuneros presentes manifestaron enérgicamente su inconformidad porque Filiberto López, presidente del comisariado, no les participó previamente sobre los asuntos tan importantes a tratar, agregando que por el momento les interesa resolver problemas agrarios de la comunidad, como la depuración censal y la modificación de los estatutos comunales, además para la mayoría de los comuneros el tema de Las Cruces ya es una decisión tomada: no rotundo a la construcción de la presa.

Ante esta posición, Filiberto López reconoció que él no hizo la convocatoria, que la hizo la CFE y que él no hará una segunda convocatoria.

Estas irregularidades han sido una constante en todas las asambleas referidas al tema de Las Cruces, razón por la cual, el pasado 11 de octubre, diversos comuneros presentaron una queja en contra de la Margarita Fermín Villarreal, Visitadora de la Procuraduría Agraria, por permitir la suplantación de asambleas legalmente constituidas, ejercer presión sobre los comuneros para la toma de decisiones y otras anomalías.

El Consejo Indígena Nayeri (cora) reiteró su compromiso de continuar con sus acciones de información y organización entre las comunidades indígenas de la región en defensa de sus derechos, territorio y sitios sagrados gravemente amenazados por el contubernio entre autoridades, delegados y la propia paraestatal CFE, empeñados en la imposición del indefendible proyecto hidroeléctrico “Las Cruces”; y hacen un enérgico llamado a las autoridades a respetar la autonomía de los pueblos.

También invita a todos los habitantes de la cuenca del San Pedro y a los nayaritas en general a informarse y estar atentos a las acciones que, como Consejo Indígena Nayeri, están llevando a cabo en defensa del Río San Pedro Libre. La presa significa un grave riesgo ambiental porque podría destruir el sistema de arrastres de limos y agua dulce a las Marismas Nacionales, el ecosistema pantanoso más importante del Pacífico mexicano.