Aumento del tránsito de personas no incrementa la transacción

Los productos que más se venden son muñecas que caminan y animales de peluche que bailan.
Artículos como relojes y lentes oscuros se encuentran con facilidad.
Artículos como relojes y lentes oscuros se encuentran con facilidad. (Arturo Ramírez Gallo)

Guadalajara

Las grandes filas de personas que han transitado durante el fin de semana por las calles principales del Centro de Guadalajara no han significado un aumento en las ventas de los comerciantes ambulantes. Para algunos vendedores la venta ha reducido hasta en un 70 por ciento, comparada a los años anteriores.

Durante el sábado y domingo fue complicado transitar por tramos de las calles Zaragoza, Morelos y Pedro Moreno. Familias completas  circulaban, algunos miraban y preguntaban los precios de los diferentes productos que se ofertan en la zona; sin embargo, fueron pocos los que se animaron a hacerse de algo.

“Todo el año ha estado muy mala la economía mexicana y nosotros que somos comerciantes ambulantes, repercute más, aunque la gente compra lo que va al paso, las tarjetas ya nos ganaron mucho terreno, las plazas han desbancado mucho al comercio ambulante. Aunque se ve mucha gente hay pocas ventas”, expuso un fabricante y vendedor de pantuflas.

Perfúmenes de 60 pesos, muñecas que caminan y animales de peluches que bailan de cien pesos, pantuflas de 150 pesos, bolsas que alcanzan los 200 pesos, juguetes, guantes, gorras, o CDS piratas son los productos que más se ofertan en el centro de la ciudad que se vendieron un poco más durante el trascurso del viernes y sábado.

Para los vendedores las ventas navideñas concluyeron este domingo, pues la mayoría de la ciudadanía trabajará este lunes y  martes. Las pocas ventas que se registren serán aquellas que se hagan de emergencia.

Otra dificultad a la que se enfrentan los vendedores es a la constante presencia de inspectores de reglamentos del gobierno municipal de Guadalajara. Antonio Santos, coordinador de los vendedores ambulantes afirmó que, “es una tolerancia pero muy poca, pero nosotros, como dicen, no la estamos rifando. Si ahorita llegan aquí (los inspectores de reglamentos) nos vamos a un lado, si se van nos volvemos a poner. Andamos por un lado, andamos por otro, andamos por todo el centro.  Algunos compañeros si nos reportan que si hayan quitado alguna mercancía”, argumentó.