“Aspiro a ser gobernador”: Uribe

Aunque dice estar enfocado en realizar un buen trabajo como alcalde de Tlajomulco, y que eventualmente buscaría la reelección, Alberto Uribe acepta que tiene aspiraciones de ser gobernador de ...
El alcalde de Tlajomulco también habló sobre el robo de gasolina de los vehículos oficiales.
El alcalde de Tlajomulco también habló sobre el robo de gasolina de los vehículos oficiales. (Nacho Reyes)

Compartiendo la visión metropolitana con otros presidentes municipales de la ciudad, el tercer alcalde pemecista en Tlajomulco habla sobre sus aspiraciones a la gubernatura así como del medio ambiente, tema que le es de sumo interés.

Eres el tercer gobierno en Tlajomulco del mismo grupo. Gobernó Alfaro, luego gobernó Ismael del Toro y llegas tú; formaste parte de los dos gobiernos. ¿Tuviste que ajustar rumbos?

Cada quien tenemos visiones diferentes, hay un modelo de gobierno, el que estamos empujando. Por ejemplo, la simplificación administrativa, la sistematización de los procesos y lo que va a ser la mejora regulatoria va a ser sin precedentes, vamos a ser el primer municipio del país certificado por la Comisión Federal de Mejora Regulatoria.

¿Y eso se empezó hace seis años?

No, eso se está empezando ahorita, pero yo fui asesor del presidente de esa área en materia de modernización administrativa. Yo tengo todo este tema, Alfaro tiene la obsesión, como ingeniero civil, de muchas cosas que tienen que ver con la infraestructura; Ismael con temas sociales, cada quien tenemos nuestra formación. Yo no fui a la escuela con Enrique ni con Ismael, yo tengo una formación propia y establecemos objetivos y de los objetivos que establecemos hay cosas que se establecen que a mí no me gustan y no las voy a hacer, igual cosas que yo apuesto que tampoco las van a hacer. Es decir, cada quien tiene su personalidad, hay cosas que caminan, pero para mí lo más trascendental no son los uniformes y útiles escolares, es un programa que ya está, pero si ese dinero yo lo pudiera invertir en mejorar la calidad educativa lo haría.

O sea, en determinado momento ¿podrías suspender eso?

El tema es que es un derecho adquirido de la gente, que ya lo siente muy suyo, pero también tienes que capitalizarlo con diferentes cosas.

Todos los alcaldes llegaron, investigaron y pusieron denuncias de corrupción, generalmente porque eran de otro partido. Tú, que eres del mismo, ¿no encontraste nada o no le buscaste?

Por supuesto que las contralorías entran, mi contralor es un ex panista, por ejemplo, no necesariamente naranja y a mí lo que más me interesa y siempre me ha interesado, más que el tema de las denuncias, es el tema de la mejora continua; es decir, hay procesos que no están bien y tenemos que llegar a cómo solucionarlos. Hoy nos siguen robando gasolina todavía, tienes que poner un software, un sistema, un GPS que te permita identificar técnicamente eso que sucede.

Hablas del robo de gasolina a las unidades del ayuntamiento.

A las unidades del propio ayuntamiento, el gasto es excesivo, tenemos que reducirlo, pero si no le metes tecnología no le va a pasar nada y no es un asunto de una omisión, es un asunto de tecnología y es un asunto de apostar por cosas diferentes y a mí me interesa mucho todo lo que tiene que ver con el modelo del gasto del gobierno. Éste tiene que ser mucho más eficaz y en eso yo me concentro de más porque también es parte de la formación que a mí me interesa.

Estas Administraciones son las que inaugurarán la reelección. ¿Te interesa?

Sí, me interesa en la medida en que tenga circunstancias, en la medida en que tenga resultados y en la medida en que tenga posicionamiento. Sería absurdo de mi parte apostar a quererme reelegir cuando no tengo un buen trabajo o no tengo condiciones.

¿Cómo tomaste las versiones que se dieron de que tú podrías ser el candidato a gobernador por el PRI? Partido en el que estuviste, por cierto.

Sí, claro y que tengo grandes amigos, empezando desde el presidente de la república hasta el gobernador, a los dos los considero personas que respeto y con las que en algún tiempo nos formamos. Yo no tengo ningún problema con el PRI, con lo que tengo problema es con la falta de visión de la clase política; yo no tengo problema con los partidos políticos, tengo un problema con la visión de la clase política. Ese es mi tema, yo no soy militante de ningún partido político; la última vez que lo hice fue en el PRI, no me quedé con ganas de volver a militar en ningún partido; fui candidato externo, sería candidato externo, preferiría ser candidato independiente, pero evidentemente yo jugué un rol y ese rol al interior de un grupo es un grupo que tiene una visión. El día que el grupo con el que yo participo pierda esa visión y se convierta en un grupo en donde todos tienen que jugar solamente en torno a un líder que no tenga visión, pues yo no voy a participar en ese grupo. Entonces agradezco que algunos amigos del PRI crean eso, pero estoy concentrado en Tlajomulco, estoy concentrado en poderme reelegir. El político vive de circunstancias, como el hombre –según Ortega y Gasset- y la verdad es que tendrían que pasar cosas muy extrañas, pero sí: sí aspiro a ser gobernador después de Alfaro.

¿Es tu sueño?

Para eso me he preparado toda la vida. Tengo dos carreras, una maestría, formación en el gobierno federal, estatal y municipal, pero esto es de resultados.

Después de Alfaro...

Sí, claro.

Estas Administraciones municipales también están tratando de construir una visión y una noción metropolitana. ¿Cómo va el trabajo en la mesa metropolitana?

Va bien, hay muchas cosas que están sobre la mesa. No me gusta levantar automáticamente la mano en cuanto a las propuestas que se hacen, está por estrenarse el próximo jueves el tema del medio ambiente, a lo mejor me toca presidirla, pero si no hay un proyecto serio no lo voy a apoyar.

Es un tema al que le has dado prioridad. ¿Asumirías esa responsabilidad, te gustaría asumirla?

Por supuesto y me parece que tenemos que construir una política completamente diferente.

En ese tema ¿cuál sería tu idea de agencia ambiental metropolitana?

De entrada, es cambiar un paradigma, es cambiar un modelo, es salir a cambiar el sistema educativo, capacitar a los maestros en lo que significa realmente el problema ambiental, el problema de la calidad del aire, y una vez que cambie esos programas educativos, empezar a considerar una nueva generación que les va tocar una sociedad más contaminada. Segundo, salir con toda claridad a explicarle a la gente lo que significa un Imeca y lo que significa un plan de contingencia ambiental, esa es la obligación de todo gobierno serio: informar. Aunque la información que entregues no sea algo que le guste a la gente, no puedes seguir engañando a la gente ocultándole información, es muy grave.

En ese sentido ¿apoyaste lo que hizo Mancera, el manejo que le dio a la crisis ambiental?

No, no me gusta nada de lo que está haciendo Mancera, con todo respeto, y me parece que quien hacía algo importante por el medio ambiente era Marcelo Ebrard; él sí le entendía al tema ambiental y Mancera dejó de hacer muchas cosas que le reventaron tres años después, de políticas públicas que venía desarrollando el Instituto Federal.

De entrada, quitar el Hoy No Circula.

Creo, por ese ángulo también, que es urgente un sistema de monitoreo certificado por las normas internacionales europeas y estadunidenses en materia de medición de partículas contaminantes y también creo que toda la ciudad tendría que tener un buen número de pantallas donde la gente pueda estar viendo, pero sobre todo, saber qué significa cuando estás en una contingencia ambiental: no puedes salir a hacer deporte porque estás perjudicando tu salud.

¿Desde la elección del modelo, del sistema?

Claro, tenemos que participar porque a todo mundo nos corresponde. La tragedia de las políticas públicas ambientales es que no son programas a 20 años, la clase política es cortoplacista, las políticas serias son a largo plazo. Si en esta política de largo plazo no invitamos a la Universidad de Guadalajara, a la academia, no invitamos a las diferentes universidades y no establecemos todos un proyecto a 20 años, -que quien gane tenga que cumplirlo sea como sea, sea el color que sea-, si no logramos establecer una política de largo plazo entonces lo que vayamos a establecer es una política cortoplacista y lo que se va a buscar es hacer un negocio de verificación para alguien. Punto. Y si no tiene respaldo el modelo ambiental de la sociedad, de los medios, de los investigadores nacionales, entonces lo que estamos haciendo es otra vez cortoplacismo.