Para un transporte de primer mundo, se deben asumir costos

Los gobiernos de los tres niveles impulsan un transporte de primer mundo o, de lo contrario, “aspiremos a lo que realmente podemos pagar”, considera la Asociación Mexicana de Transporte y Movilidad.
La iniciativa privada y el gobierno deben atender la situación, dice el ´residenmte de la AMTM
La iniciativa privada y el gobierno deben atender la situación, dice el presidente de la AMTM (Especial)

Guadalajara

Para contar con un transporte de calidad se requiere la participación tanto de empresarios como del gobierno, pues o impulsan un transporte de primer mundo mediante el apoyo a la iniciativa privada o nunca se podrá aspirar a un servicio de primer mundo es la postura de la Asociación Mexicana de Transporte y Movilidad (AMTM).

 

Para Jesús Padilla Zenteno, presidente de la AMTM, la problemática del transporte en las zonas urbanas de América Latina reside en que “los sistemas costosos en el planeta tienen un precio de entre 20 y 40 pesos mexicanos y, además reciben un subsidio del 50 por ciento por parte de los gobiernos”.

 

Consideró que el transporte público en las zonas urbanas requiere de atención multilateral.

 

“Y hablar de derecho social tiene que ver con el costo del traslado, con el costo del servicio; tiene que ver con la calidad de vida del usuario arriba del vehículo; tiene que haber un esfuerzo muy amplio de política pública, tanto del gobierno de la república como de los gobiernos locales, para asegurar que bajemos el índice de motorización y la gente no tenga necesidad de ir en su vehículo particular porque carece de opciones en el transporte público”.

 

Estas reflexiones, expresó, nos llevan a entender el tipo de transporte al que realmente se puede acceder en el país, “y que permita realmente la sustentabilidad, dado que a los gobiernos les saca mucha roncha el tema de los subsidios”.

 

Por ello, dijo que o los gobiernos de los tres niveles impulsan un transporte de primer mundo o, de lo contrario, “aspiremos a lo que realmente podemos pagar”. Pero, dado que en ninguna parte del país se entiende la necesidad de un subsidio para mejorar la calidad de vida de los usuarios, entonces la tarifa tiene que absorber todos los costos, agrega el presidente de la AMTM.

 

Este problema, alega Padilla Zenteno, “es una situación que a los transportistas nos pone en una trampa permanente porque la tarifa se congela prácticamente en todos los estados de manera cíclica entre 4 y 5 años, y pone en evidencia la dificultad financiera para sostener las empresas”, de tal forma que “sin mejores tarifas no se puede pensar en mejores unidades.