Asesinado por escolta deja a viuda con dos hijos y embarazada

Familiares de Mario Martínez Hernández aseguran que el homicida era vástago de un alto funcionario del Ayuntamiento de Juanacatlán.
En la calle Profesora Martha Hernández Loza hicieron el funeral.
En la calle Profesora Martha Hernández Loza hicieron el funeral. (Jorge Martínez)

Guadalajara

Su partida de este mundo fue inesperada y súbita. Mario Martínez Hernández, de 25 años de edad, estaba a unas semanas de convertirse en padre por tercera ocasión, sin embargo, fue asesinado la noche del domingo por un escolta del alcalde de Juanacatlán, quien tras cometer el crimen se quitó la vida. 

Martínez Hernández trabajaba en una empresa donde fabricaban llantas que se ubica en el municipio de El Salto. Era su manera de ganarse la vida para alimentar a sus hijos y esposa.

En pocas semanas nuevamente se convertiría en padre, pero la vida no le dio la oportunidad a Martínez Hernández de conocer y tener entre sus brazos a su tercer hijo.

Los que conocían a Mario están indignados por la manera en la cual fue privado de la vida e incluso aseguran que él y su victimario no eran amigos, como en un principio se mencionó.

En la casa ubicada en la calle Profesora Martha Hernández Loza, familiares del joven se dieron cita para velar sus restos y despedir al joven.

El hombre que le arrebató la vida, Eduardo Jiménez López, de 29 años, fungía como escolta del presidente municipal José Pastor Martínez Torres, y era hijo de un alto funcionario del ayuntamiento, en el departamento de Obras Públicas, de acuerdo a información proporcionada por los familiares de Mario.

Fue la noche del domingo afuera del Club Deportivo Reforma, que se localiza en las confluencias de las calles Reforma entre Pensador Mexicano y Herrera y Cairo, en dicho municipio, cuando al sostener una discusión con el guarura del edil, Martínez Hernández fue agredido a balazos.

Al ver lo que había hecho el funcionario público se disparó con su arma de cargo.

En la escena del crimen peritos del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses (IJCF) aseguraron siete casquillos percutidos calibre .9 milímetros.

El arma de fuego asignada al escolta no fue localizada en el lugar, se presume que sus familiares escondieron la pistola para evitar que las autoridades la aseguraran.

El fiscal general de Jalisco, Luis Carlos Nájera, confirmó que Jiménez López era escolta del presidente municipal priista José Pastor Martínez Torres.

“Ayer por la noche dos personas que estaban conviviendo, uno [de ellos] elemento de la policía de Juanacatlán. En un momento este elemento saca su arma y asesina al hombre con el que estaba conviviendo y luego se quita la vida”, comentó sobre el caso, sin dar más detalles.