Una Administración marcada por ceses, deuda y opacidad

El ex gobernador Álberto Cárdenas señaló la falta de respuesta hacia los ciudadanos en asignación de cuenta, seguridad y obras públicas.
Son ocho los funcionarios que, por severas irregularidades, han sido sustituidos en la presente Administración del Ayuntamiento de Guadalajara.
Son ocho los funcionarios que, por severas irregularidades, han sido sustituidos en la presente Administración del Ayuntamiento de Guadalajara. (Carlos Zepeda)

Guadalajara

Ya ha transcurrido poco más de la mitad de la actual Administración municipal de Guadalajara y la constante ha sido el conflicto, problemas e incluso escándalos que en opinión de algunos no se han resuelto a tiempo y se han dejado crecer hasta que las circunstancias han obligado a las autoridades a tomar medidas drásticas, una de estas ha sido la salida de varios funcionarios de diversas áreas y niveles que han demostrado su incapacidad, algunos de ellos, muy cercanos al presidente municipal, Ramiro Hernández García.

Las críticas que ha recibido el alcalde han sido duras y van desde que el actual es un gobierno gris, opaco, que le falta mano más firme para gobernar, hasta que se debe a su inexperiencia en puestos operativos. Para el coordinador de regidores del PAN en el municipio, Alberto Cárdenas Jiménez, la responsabilidad no recae de manera total en Ramiro Hernández. “Le han pegado más duro variables heredadas y externas y por supuesto los casos internos. Entonces tenemos un municipio que ha dejado qué desear y que le debe a los ciudadanos más respuestas”. Añade que “está el caso de obras públicas, de seguridad, Elisa Ayón, la entrega de cientos de permisos fuera de la ley, la aprobación de cuenta pública o de dinero fuera de normativa”.

Cese de funcionarios

Para Cárdenas, la ineficiencia del gobierno y la salida de funcionarios tiene relación, “vemos los efectos cuando se forman cabildos que se imponen al presidente por el manejo de grupos: los grupos del PRI le impusieron un cabildo y gente en su equipo de trabajo, y así se complican las cosas. Porque cuando se entra a gobernar, pero condicionado, estás casi atado de manos y el municipio se vuelve un caos, el municipio se vuelve muy lento y cada grupo tiende a tirar por sus intereses presentes y futuros”.   

El analista y jefe del Departamento de Estudios Regionales del Centro Universitario de Ciencias Económico Administrativas (CUCEA), Antonio Sánchez Bernal, coincide al señalar que el equipo de trabajo del ayuntamiento no tenía una visión de mediano plazo, ni la capacidad necesaria, por lo que los problemas que han enfrentado crecieron hasta que fue necesario cesarlos de sus puestos, “entre las presiones el equipo se empieza a desmembrar y el alcalde ha tenido que ir armando otro equipo sobre la marcha. Creo que el equipo no se planteó claramente cómo iban a resolver los problemas en el mediano plazo y entonces se vieron sorprendidos por el tamaño de los problemas de la ciudad; en algunas áreas se requería gente con mayor capacidad y no que respondieran políticamente a un líder, por eso se dice que los gobiernos municipales se deben profesionalizar para la función pública, que los funcionarios sean de carrera, pero como eso no ocurre, llegan a estos puestos personas que ante este tipo de complejidad en un municipio no pueden dar los resultados deseados y empiezan a desestabilizase los equipos de gobierno que es lo que está pasando en este caso”.

Alberto Cárdenas reconoce que se han hecho cambios necesarios, pero también subraya el daño de no contar con gente capaz u honesta, “lo malo de esto es la inestabilidad institucional al llegar nuevos equipos, con nuevos cargos, con nuevas líneas y esto obviamente frena en muchos casos el desarrollo del municipio. Esto es consecuencia de no poder nombrar equipos con gente honesta y capaz que es lo que los ciudadanos  demandan de todos los partidos que gobiernan”.

El regidor indica que los movimientos de funcionarios con puestos importantes han ocasionado que se pierda fluidez, velocidad y ritmo en el crecimiento de Guadalajara. “Los cambios por supuesto que pegan. La falta de continuidad de funcionarios hacen que se rompan propuestas, iniciativas, porque llegan nuevos y hay que darles tiempo para que se acomoden”.

El analista de la UdeG consideró que carecer de una visión de mediano plazo en los planes para la ciudad les ha llevado a tener problemas de gobernabilidad en la medida que no están atendiendo la vida cotidiana de los tapatíos, “y cuando ocurren hechos extraordinarios están mucho menos preparados porque están siendo un gobierno muy reactivo y no un gobierno pro activo”.

No serán los últimos cambios

Para el ex gobernador de Jalisco, el ayuntamiento está lejos de haber logrado una estabilidad y estima que los conflictos y los movimientos que han caracterizado la primera parte del trienio continuarán, “es de reconocer que han hecho cambios, que se han dado cuenta de cómo se manejan intereses y han tenido el valor de tomar decisiones. Pero faltan más sin duda, no serán los últimos. Vendrán otros más que tendrán que dejar su cargo”.

Funcionarios separados

El director de Inspección y Vigilancia, Salvador Orozco Santillán, fue cesado por el reordenamiento de ambulantes en el centro y por denunciar corrupción del secretario general. Sustituido por Ignacio Mestas Gallardo 

El secretario general, Tomás Vázquez Vigil. Pidió licencia mientras se investigaba corrupción en el área de ambulantes, después renunció al puesto. Sustituido por Jesús Lomelí Rosas

La regidora Elisa Ayón pidió licencia por investigación de corrupción y cohecho, se le abrió un proceso de expulsión en el Partido Revolucionario Institucional. Su puesto fue sustituido por Akemi Rizo, quien es de las regidoras más jóvenes

El director de Panteones, Martín Parral López, separado de su cargo por las irregularidades en panteones en el caso de Elisa Ayón. Sustituido por Eduardo Mireles, de quien no aparece foto en el portal del Ayuntamiento de Guadalajara

El secretario de Educación municipal, Juvenal Esparza, pidió licencia por tener orden de aprehensión por delito de robo calificado y delincuencia organizada, fue exonerado. Sustituido por Érika Loyo

El secretario de Obras Públicas, Carlos Felipe Arias, por expedir alrededor de 1,900 licencias irregulares cambiando el uso de suelo. Sustituido por José Luis Moreno Rojas

 El vocal ejecutivo de la Comisión de Planeación Urbana (Coplaur), José Luis Valencia Abundis, por el mismo caso, a pesar de que su firma no aparece en las licencias ilícitas. Sustituido por Diego Delfín Álvarez del Castillo

El secretario de Seguridad Ciudadana, Carlos Mercado Casillas, destituido por las fallas en el operativo del clásico de futbol en el estadio Jalisco donde hubo problemas con las barras. Sustituido por José Ángel Campa Molina

 También Hubo cambios en las unidades de Inspección a Mercados y Espacios Abiertos, en un par de ocasiones, en Inspección a Reglamentos, Inspección Ambiental, Inspección a Construcción y en las direcciones de Comunicación Social y Relaciones Públicas y en la Cruz Verde Rivas Souza