Una zarigüeya causó un apagón en el aeropuerto de Río de Janeiro

El ministro brasileño de Aviación Civil, Wellington Moreira Franco, explicó que el mamífero entró en un punto de intersección entre los tres transformadores de energía del aeropuerto.

Río de Janeiro

Una zarigüeya fue la causante del cortocircuito que dejó sin luz el aeropuerto internacional de Río de Janeiro el pasado día 18, Viernes Santo, durante cerca de quince minutos, informó hoy el ministro brasileño de Aviación Civil, Wellington Moreira Franco.

El ministro explicó que el mamífero entró en un punto de intersección entre los tres transformadores de energía del aeropuerto, el segundo con más pasajeros de Brasil, y causó un cortocircuito por el que once vuelos fueron atrasados y se quedaron a oscuras las dos terminales de pasajeros.

"Va a parecer hasta gracioso, porque la razón de la caída fue la entrada de un animal, una zarigüeya, en la subestación", dijo el ministro en una rueda de prensa.

Moreira Franco mantuvo hoy una reunión con la empresa que administra el aeropuerto internacional Antonio Carlos Jobim, conocido como "Galeão", y las empresas estatales Infraero y Agencia Nacional de Aviación Civil (Anac) en el que se acordó la elaboración de un plan de emergencia para evitar nuevos apagones.

"Aunque haya sido ocasional (el incidente de la zarigüeya), no se justifica porque la energía cayó otras veces. Tenemos que tener (un plan de) contingencia que permita no sólo evitar la entrada de animales, sino sobre todo tener alternativas técnicas para que la situación no ocurra más", afirmó el ministro.

Las acciones preventivas, así como el plan de contingencia, serán detallados hasta el próximo viernes y serán implantadas la semana próxima, según la secretaría de Aviación Civil.

Con ese plan se espera evitar nuevos apagones en el aeropuerto Galeão, el único que hasta ahora tiene riesgo de sufrir problemas de energía durante el Mundial de fútbol que Brasil organizará a partir del 12 de junio, según admitió la semana pasada Moreira Franco.

En los últimos años han sido recurrentes los apagones en el aeropuerto de Río, en especial en momentos de alta demanda de energía, como los días más calurosos del verano, cuando los aparatos de aire acondicionado tienen que trabajar a máxima potencia, sobrecargando el sistema.