Con honores y protestas, Xi Jinping es recibido en Suiza

La llegada del presidente chino es la primera desde 1999 tras un problema diplomático; planea tocar temas relacionados al comercio, medioambiente y la situación en Siria

Suiza

El presidente chino, Xi Jinping, llegó a Suiza para una visita de Estado de dos días, al llegar fue recibido con honores militares previo a la cena de gala de esta noche en Berna, donde unos 500 manifestantes se han congregado para protestar contra la "opresión" china en el Tíbet.

Xi  aterrizó junto con su esposa Peng Liyuan en el aeropuerto de Zúrich, donde fue recibido por la presidenta de turno de la Confederación Helvética, Doris Leuthard.

Ésta es la primera visita de Estado de un presidente de China a Suiza desde 1999 cuando el viaje del entonces mandatario chino, Jiang Zemin, acabó en una catástrofe diplomática.

En aquel año, durante la recepción oficial en la plaza delante del Parlamento helvético, se mezclaban entre la música militar que debía recibir a Jiang, pitidos y gritos de "Tíbet" y Diálogo".



Simpatizantes tibetanos habían desplegado pancartas en las que reclamaban "Un Tíbet libre".

El presidente chino estuvo a punto de suspender la visita, pero finalmente acudió a la sede del Gobierno, donde  negó el saludo a la presidenta suiza, Ruth Dreifuss, quien además en su discurso mencionó los derechos humanos y civiles.

TE RECOMENDAMOS: Nombran a Xi Jinping líder del Partido Comunista chino

El presidente chino preguntó enfurecido a Dreifuss " ¿no era capaz de dirigir un país?" y aseguró en su breve discurso que Suiza "acababa de perder a un amigo".

A fin de evitar un incidente diplomático similar, en esta ocasión Suiza ha decidido no permitir manifestaciones en la misma plaza en Berna y únicamente ha permitido protestas en un lugar más alejado.

Allí se han congregado unos 500 tibetanos y activistas, vigilados por un amplio dispositivo de seguridad, para protestar contra el régimen chino con pancartas en las que se puede leer "Xi Jinping, lleva la democracia suiza a China y al Tíbet", "Free Tíbet" (Libera Tíbet) o "Xi Jinping, para la tortura en el Tíbet".



Un artista tibetano ha desplegado una alfombra blanca elaborada con papel higiénico en la que se pueden ver miles de gotas rojas, "en representación de la sangre que muchos tibetanos han perdido por la opresión china", según explicó a la agencia American Thoracic Society.

China considera al Tíbet parte del país desde hace siglos, por uniones dinásticas y conquistas en la época imperial, si bien para los tibetanos en el exilio, el "Techo del Mundo" era virtualmente independiente hasta que fue ocupado por el Ejército comunista a principios de la década de los 50 del siglo pasado.

Desde el incidente diplomático en 1999 las relaciones entre el país helvético y China han mejorado de manera importante y alcanzaron su momento más álgido en 2014 con la firma de un acuerdo de libre comercio.

Desde 2010 China es el socio comercial más importante de Suiza en Asia y el tercero en el mundo después de Estados Unidos y la Unión Europea.

Tras la cena de gala hoy, la visita oficial de Xi proseguirá mañana con el tradicional diálogo entre el Gobierno suizo y el chino, a fin de abordar asuntos globales como el comercio mundial, el sistema financiero global, el medioambiente, la protección del clima, y la situación en Siria y su vecindario.


TE RECOMENDAMOS: "Viejo amigo" de Xi Jinping será embajador de EU en China

Los temas bilaterales se centrarán por su parte en la cooperación en los aspectos económicos y científicos, en el sector financiero y en la cultura, pero también en los derechos humanos, la energía y en la ONU, a la que acudirá Xi el día 18, tras inaugurar un día antes en la localidad suiza de Davos el Foro Económico Mundial.

Como parte del programa de la visita de Estado, está prevista una mesa redonda mañana con la comunidad empresarial.