“No me voy”, desafía Berlusconi al gobierno

Expulsan al 'ex premier' del Senado dejándolo sin inmunidad ante cuatro procesos judiciales e inhabilitándolo por seis años de cargos de elección.
“Estamos aquí, nos quedaremos aquí”, retó el ex primer ministro.
“Estamos aquí, nos quedaremos aquí”, retó el ex primer ministro. (Yara Nardi/Reuters)

Roma

A casi 20 años de haberse lanzado a la política, el ex primer ministro italiano Silvio Berlusconi quedó ayer fuera del parlamento, sin inmunidad y acosado por varios procesos judiciales tras ser condenado en vía definitiva e irrevocable por fraude fiscal.

Aunque Berlusconi aseguró que no se retirará de la escena pública, su expulsión parlamentaria marca un punto de no retorno en su larga aventura política, iniciada en enero de 1994, cuando por televisión anunció su intención de competir en las elecciones generales, que ganó avasalladoramente.

Berlusconi, de 77 años, perdió así su cargo público más importante y durante seis años no podrá presentarse a una nueva candidatura. Además, ya no tendrá inmunidad para otros procesos.

Su partido, Forza Italia, intentó hasta último momento evitar su expulsión del Senado y tampoco sirvió el pedido de indulto al presidente Giorgio Napolitano.

Antes de la votación en la Cámara alta, Berlusconi aseguró que este miércoles era "un día amargo y de luto para la democracia". En declaraciones a la multitud congregada junto a su residencia en Roma, el multimillonario zar mediático dijo que era víctima de la "extrema izquierda" que está intentando apartarlo del poder en nombre "del camino judicial hacia el socialismo, contra el capitalismo burgués".

Berlusconi aseguró a sus seguidores que permanecerá activo en la política. "No me retiraré a cualquier monasterio. Estamos aquí, nos quedaremos aquí", anunció. "Incluso fuera del parlamento se puede luchar, luchar por la libertad", aseguró.

El Senado tuvo que proceder a la votación después de que en agosto pasado Berlusconi fue condenado en última instancia por fraude fiscal por el caso Mediaset —por aumentar artificialmente el precio de los derechos de transmisión de películas estadunidenses en Italia con el fin de evadir dinero a Hacienda y desviarlo a cuentas en el extranjero.

En Italia, los políticos condenados en firme no pueden ocupar un cargo político. En octubre, el comité de inmunidad de la cámara parlamentaria ya se había mostrado a favor de la expulsión.

El Senado discutió acaloradamente durante toda la mañana sobre la expulsión de Berlusconi. Antes de la votación ya se vislumbraba una mayoría integrada por la coalición gobernante de centro izquierda y la oposición del Movimiento 5 Estrellas (M5S) a favor de la expulsión del ex senador.

"Esto es un motín, un grave error del cual se van a arrepentir", previno el senador Carlo Giovanardi del partido Nuovo Centrodestra (NCD), afín a Berlusconi

Para la estabilidad del gobierno del actual premier, Enrico Letta, la expulsión no tiene consecuencias inmediatas. El martes, el primer ministro ganó una votación en el Senado sobre el presupuesto 2014 con el apoyo del partido recién formado del ministro del Interior, Angelino Alfano, el viejo compañero de ruta de Berlusconi.

El zar de los medios influyó durante dos décadas en la escena política italiana. Fue primer ministro en tres oportunidades. Pasó 3 mil 340 días en el Palacio de gobierno Chigi —sede del jefe del gobierno— en el centro de Roma, más tiempo que ningún otro político en la historia de la República de Italia.

El caso Mediaset no es el único proceso judicial al que ha tenido que enfrentarse Berlusconi, que actualmente tiene pendientes cuatro causas en los tribunales.

La última corresponde al caso Ruby, pendiente de que se resuelva la apelación, por el que Berlusconi fue condenado en junio a siete años de prisión e inhabilitación perpetua para el ejercicio de un cargo público por incitación a la prostitución de menores y abuso de poder.

Hay otra apelación en curso por la condena de Berlusconi a un año de cárcel por el delito de violación del sumario con la publicación de escuchas telefónicas en el diario Il Giornale, propiedad de su hermano Paolo.

Además, se está celebrando la audiencia preliminar del juicio por la supuesta compra en 2007 del senador Sergio de Gregorio para hacer caer al gobierno del entonces premier Romano Prodi.

Y está pendiente, asimismo, la apelación por la sentencia de divorcio de su segunda esposa, Verónica Lario.

Il Cavaliere, como se le conoce a Berlusconi, no estuvo presente durante la votación.