La votación en 15 autonomías es un test para Mariano Rajoy

Los comicios regionales del domingo pueden ser una pauta para las próximas elecciones generales.
Líder de Podemos, Pablo Iglesias.
Líder de Podemos, Pablo Iglesias. (Eloy Alonso/Reuters)

Madrid

Este domingo habrá elecciones autonómicas y municipales en España, y en esta ocasión el interés no se reduce ahora al tradicional bipartidismo entre el gobernante y conservador Partido Popular (PP) y el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), sino a opciones emergentes como Ciudadanos y Podemos, que serán la llave de gobierno prácticamente en todos los sitios donde se desarrollarán los comicios.

En esta cita también se acabarán las mayorías absolutas, gracias a la cual el gobierno que preside Mariano Rajoy ha hecho y deshecho en el Congreso, y que durante toda la legislatura le ha permitido recortes extraordinarios en salud y educación, cada vez más lejos España del “Estado del bienestar”.

Analistas coinciden en que los comicios, donde están llamados a votar 36 millones de españoles, serán un termómetro para las generales de fin de año, en las que el oficialista Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) da como ganador a Rajoy, aunque perdería la mayoría absoluta.

La crisis económica y los escándalos de corrupción han dado lugar a fuertes críticas hacia los partidos tradicionales.

Los comicios del domingo no incluyen a las comunidades de Cataluña, Andalucía, Galicia y el País Vasco.

Según los diarios El Mundo y El País, el oficialista PP podría perder en la Comunidad Valenciana, uno de sus estandartes, pero  donde en los últimos años se han producido algunos de los mayores escándalos de corrupción, que involucran a decenas de políticos conservadores.

Por eso, Mariano Rajoy preparó una agenda de campaña que lo llevó a recorrer prácticamente todos los rincones del país. El jefe de gobierno sabe lo que se juega y que incluso el propio electorado del PP tiene dudas sobre por quién votar.

A su turno, el líder del PSOE, Pedro Sánchez, se enfrenta al reto de rescatar del abismo a su partido que llegó a caer hasta la cuarta posición, según la CIS, tras la irrupción de los partidos Ciudadanos y Podemos.

Ahora mismo, el partido catalán Ciudadanos –la fuerza política de moda– sería la clave en muchas comunidades autónomas.

Su joven líder, Albert Rivera, es uno de los más valorados y su propuesta de centro-derecha es muy bien vista incluso por los votantes del PP.

En tanto, Podemos, que hasta hace unos meses se perfilaba como el partido más votado en España, ha caído en los sondeos con la misma velocidad que ascendió.

Y es que su líder, el profesor de la Universidad Complutense de Madrid, Pablo Iglesias, no ha sabido manejar los problemas de pugnas internas y la falta de claridad de su proyecto político, al punto de que la prensa local ha llegado a calificar el programa de Podemos de “extrema izquierda”.

Además, Podemos pagó la factura al escándalo de su ya ex número tres, Juan Carlos Monedero, acusado de no pagar impuestos y de asesorar al gobierno de Venezuela en la época del fallecido Hugo Chávez.

No obstante, todo indica que Ciudadanos y Podemos podrían alterar el mapa político hasta en Cataluña, que se suponía dominado por el nacionalismo y el independentismo.

Y aunque en España haya casi cinco millones de personas sin trabajo, una de las cifras más altas de la Unión Europea, el PP confía en que se replique en el país lo ocurrido en los recientes comicios británicos, donde según las encuestas la gente no iba a votar de nuevo por David Cameron, crítica por los resultados de las reformas, el crecimiento y la creación de empleos.