"La viuda blanca", abatida por francotirador prorruso

La británica Samantha Lewthwaite, una de las terroristas más buscadas del mundo, combatía en el bando gubernamental cuando murió en el este de Ucrania.
Samantha Lewthwaite, "la viuda blanca", terrorista británica, en una fotografía cedida por la Interpol el 26 de septiembre de 2013
Samantha Lewthwaite, "la viuda blanca", terrorista británica, en una fotografía cedida por la Interpol el 26 de septiembre de 2013 (EFE)

Moscú

La británica Samantha Lewthwaite, una de las terroristas más buscadas del mundo, murió a manos de un francotirador prorruso cuando combatía en el bando gubernamental en el este de Ucrania, según informó hoy la agencia rusa Regnum.

Conocida como "La viuda blanca", era la esposa del terrorista Jermaine Lewthwaite, uno de los autores del atentado suicida con bomba contra el metro de Londres del 7 de julio de 2005, murió hace dos semanas en la región ucraniana de Lugansk, no lejos de la localidad de Debaltsevo.

Según la agencia rusa, cuyo reportero se encuentra en el este de Ucrania, Lewthwaite, que cumplía misiones como francotiradora en la zona, fue supuestamente abatida por otro francotirador procedente de la vecina Rusia.

La mujer formaba parte del batallón de voluntarios ucranianos Aidar, uno de los más temidos en las regiones ucranianas de Donetsk y Lugansk, y cuya disolución ha sido exigida tanto por la oposición ucraniana como por organizaciones de derechos humanos internacionales.

Tras la muerte de su marido, Lewthwaite se enroló en un grupo islamista somalí y, según diversas fuentes, podría estar implicada en al atentado en 2013 contra el centro comercial Westgate de Nairobi (Kenia), donde murieron 67 personas. Recientemente, la prensa occidental informó de que la mujer, que había nacido hace 30 años en Irlanda del Norte, se encontraba combatiendo en Siria.

La terrorista, cuyo marido mató a 26 personas al colocar una bomba en la línea de metro Picadilly (Londres), era buscada por las autoridades británicas, la Interpol y Estados Unidos, que ofrecía una recompensa de 5 millones de dólares por cualquier información sobre su paradero.