Por forma de vestir se mata en República Centroafricana

El representante especial de la ONU para ese país resumió así el clima en la nación africana luego de la renuncia del presidente y del primer ministro el pasado viernes.
República Centroafricana es afectada por la violencia entre cristianos y musulmanes.
República Centroafricana es afectada por la violencia entre cristianos y musulmanes. (AFP)

Nueva York

La República Centroafricana, afectada por la violencia entre cristianos y musulmanes desde el pasado 5 de diciembre, padece un clima donde las personas pueden ser asesinadas por su forma de vestir o su apariencia, informó hoy la Organización de las Naciones Unidas.

En una conferencia de prensa telefónica, el representante especial de la ONU para la República Centroafricana, Babacar Gaye, resumió así la tensión y los riesgos que padece el país luego de que el presidente y el primer ministro renunciaran el viernes pasado.

"Hoy, la gente en Bangui (capital centroafricana) puede morir por sus creencias religiosas, por su manera de vestir o simplemente por su apariencia física", dijo Gaye.

Informó además que la ofensiva en Bangui en diciembre pasado causó la muerte de más de mil personas, y que más individuos han perdido la vida en choques subsecuentes entre quienes apoyaban al gobierno de la milicia rebelde musulmana Seleka y las fuerzas cristianas.

Destacó que desde que estalló la violencia, 25 mil personas han sido evacuadas a sus países de origen, uno de cada cinco centroafricanos ha tenido que abandonar sus hogares y 100 mil personas han acampado en las inmediaciones del aeropuerto internacional de la capital.

Pese a la situación, Gaye se dijo optimista de que una rápida convocatoria a elecciones pudiera resultar en un jefe de gobierno que encabece una transición capaz de restablecer el estado de derecho en ese país.

"El perfil del nuevo jefe de Estado de la transición puede ayudar a restaurar la esperanza", expresó el representante especial de la ONU.

El conflicto en la República Centroafricana se agudizó en diciembre luego de que milicias cristianas conocidas como antibalaka lanzaran una ofensiva contra el gobierno controlado por líderes de la coalición rebelde Seleka, formada mayormente por musulmanes.

El grupo conformado por Seleka había llegado al gobierno hace menos de un año, luego de que en marzo de 2013 derrocaran al presidente Francois Bozizé.