Nicolás Maduro niega estar obsesionado con la reelección

El presidente venezolano dijo estar enfocado en la felicidad del pueblo y no en seguir al frente del gobierno; en las calles, la oposición exige que acepte un referendo sobre su mandato.
El presidente venezolano Nicolás Maduro aseguró que está enfocado en resolver los problemas económicos y no en reelegirse.
El presidente venezolano Nicolás Maduro aseguró que está enfocado en resolver los problemas económicos y no en reelegirse. (Reuters)

Caracas

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, negó este jueves que tenga una obsesión con la reelección al cargo y aseguró que su preocupación es mejorar la economía venezolana, azotada por una prolongada crisis.

"Yo no estoy obsesionado por ser candidato presidencial, ni con la reelección. Mi obsesión es la felicidad del pueblo", afirmó en un acto oficial en la región andina de Trujillo.

Maduro hizo el comentario en medio de renovadas exigencias de la oposición para que acepte medirse en un referendo sobre su mandato, cuya activación fue suspendida el mes pasado antes de que se recolectaran firmas de electores para su convocatoria.


Señaló que como gobernante su obsesión es que la generación que hoy tiene 14 años "crezca trabajando la tierra, trabajando el conuco (huerto casero), produciendo todo lo que llevan a la mesa".

Asimismo, aseguró que está enfocado en resolver los problemas económicos y no en reelegirse en la presidencia.

"Yo no estoy obsesionado con la presidencia ni elecciones. Mi obsesión es que el pueblo tenga vivienda y resolver la guerra económica", reiteró.

El presidente ha dicho que ni este año ni el próximo se realizará el referendo en su contra y también rechazó el pedido de la oposición de adelantar las elecciones presidenciales, las cuales están previstas para fines de 2018, según la Constitución.

El gobierno y la oposición sostienen un diálogo político, facilitado por el Vaticano, en el cual el lado opositor insiste en la convocatoria del referendo presidencial como salida a la crisis.

Ambas partes se volverán a reunir mañana para exponer los avances en las conversaciones, pero hasta ahora no parece haber un acuerdo para que el gobierno acepte una prueba electoral.


Al respecto, el líder opositor Henrique Capriles dijo que espera que haya "resultados y respuestas serias" en el diálogo, advirtiendo que el país está al "límite porque la situación económica es una bomba que puede explotar".

"Somos escépticos por las reacciones del gobierno. Los venezolanos necesitamos señales de cambio. Estamos al límite, porque la situación económica es una bomba que puede explotar", señaló en una rueda de prensa.

Agregó que la situación económica del país es "insostenible, inviable y cada día se torna más caótica".

Según cifras independientes, la inflación superará este año 500 por ciento y el producto interno bruto podría retroceder 10 por ciento, en medio de la escasez en los mercados de alimentos y medicinas. 


jamj