¿Quiénes protagonizan la crisis venezolana?

La crisis económica y social que vive Venezuela está bajo los reflectores del mundo, debido a un choque entre el movimiento de oposición y el gobierno de Nicolás Maduro.
Activistas de la oposición chocan con la policía antidisturbios, durante una protesta contra el gobierno del presidente Nicolás Maduro.
Activistas de la oposición chocan con la policía antidisturbios, durante una protesta contra el gobierno del presidente Nicolás Maduro. (Juan Barreto/AFP)

Caracas

Venezuela es un país convulsionado por una profunda crisis económica y una batalla en las calles entre la oposición y el presidente Nicolás Maduro. El ejército venezolano podría tener la última palabra en el desenlace de la crisis.

El conflicto inició en abril, cuando la oposición convocó a las protestas para denunciar que Maduro pretendía instaurar una dictadura, anular virtualmente el Parlamento, suspender las elecciones previstas y bloquear un referéndum revocatorio en contra del mandatario que la oposición intentó realizar de manera infructuosa en 2016.

Desde entonces, las protestas se han mantenido por casi cuatro meses dejando un saldo de más de un centenar de muertos, mientras las fuerzas policiales y militares del Estado han mantenido el apoyo a Maduro reprimiendo las protestas.

El presidente Nicolás Maduro respondió denunciando los planes "golpistas" de sus opositores y convocando a la elección de una Asamblea Nacional Constituyente (ANC) de 545 miembros, que debe ser elegida el domingo.

Sin embargo, la oposición decidió boicotear los comicios, después de denunciar que primero debió celebrarse un referéndum consultivo y que la elección violaba el principio del voto proporcional.

La oposición advirtió que la intención de Maduro es reformar la Constitución a su conveniencia, disolver los poderes que le sean contrarios y perseguir a sus adversarios, lo que compara con un “golpe de Estado” o un “autogolpe”.

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El presidente de la Asamblea Nacional (congreso), el opositor Julio Borges, recientemente hizo un llamado a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) a desobedecer las órdenes de reprimir las protestas, por considerarlas contrarias a la Constitución y dar paso a una transición democrática.

“La FANB debe hacer valer su presencia e informar al Gobierno que estamos en presencia de una sociedad caótica (...) y que la única solución es convocar a elecciones de manera inmediata”, declaró Borges.

Desde el discurso oficial se señala que la diferencia entre “desobediencia” y “golpe de Estado” es puramente semántica.

La “desobediencia civil” sirvió en el pasado para derrocar a dictaduras como la de Slobodan Milosevic, en Yugoslavia, en el año 2000; o las de Zine El Abidine Ben Ali, en Túnez; y de Hosni Mubarak, en Egipto; ambas durante la "primavera árabe" de 2011.

En todos estos casos, la negativa de las fuerzas armadas de reprimir las manifestaciones, terminó representando el puntillazo final de esos regímenes.

En el caso venezolano, el gobierno de Nicolás Maduro, a diferencia de Milosevic o Mubarak, tuvo su origen en las elecciones presidenciales de 2013, por lo que debatir si Venezuela tiene o no una dictadura, se vuelve mucho más complejo.

El ministro de la Defensa, general Vladimir Padrino, ha reiterado una y otra vez su “lealtad absoluta” al gobierno de Maduro.

“La FANB preserva su unidad monolítica, granítica y ratifica su lealtad incondicional al señor presidente constitucional de la República Bolivariana de Venezuela, nuestro comandante en jefe, Nicolás Maduro”, indicó Padrino en abril pasado.

El general Padrino ha fustigado en los últimos meses que los opositores “lacayos” al "imperialismo" de Estados Unidos quieran buscar dentro de los cuarteles a un “gorilita” para derrocar a Maduro, pero prometió que “no lo van a conseguir”.

Por su parte, la analista Rocío San Miguel, presidenta de la ONG Control Ciudadano y especialista en el seguimiento del mundo militar, dijo a DPA que todo parece indicar que la FANB mantiene su apoyo al Gobierno de Maduro.

“Hasta ahora no hay razones para dudar del apoyo de la oficialidad y del alto mando a Maduro, más allá de las deserciones de algunos oficiales a Colombia o de algunas presuntas detenciones por motivos políticos”, explicó San Miguel para descartar algún posible “ruido de sables”.

“No puede hablarse que exista un movimiento disidente que esté socavando el apoyo a Maduro dentro de la Fuerza Armada”, abundó.

Un ex oficial, que el año pasado pidió la baja del Ejército y habló bajo condición de anonimato, aseguró a DPA que “existe descontento” dentro de la FANB, pero los servicios de inteligencia han impedido que surja un movimiento disidente.

“Hay muchos oficiales descontentos, pero el Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin) mantiene una vigilancia férrea sobre todos los oficiales y es por eso que nadie da el paso al frente”, subrayó.

San Miguel aseguró que “siempre" ha existido este tipo de vigilancia sobre la oficialidad, especialmente porque América Latina tiene un largo historial de golpes de Estado.

La analista manifestó que “no cabe esperar ningún alzamiento o pronunciamiento militar de aquí a la elección de la ANC el domingo”, pero la probable instalación de la Constituyente el miércoles podría agravar el escenario de conflicto que vive Venezuela.

De esa manera, Maduro pareciera tener controlado el aparato del Estado y la FANB, pero el agravamiento de la crisis económica, política y social, seguirá alimentando el descontento que ha motivado la espiral de protestas de los últimos meses.

ESS