“No me van a intimidar”, afirma Rousseff a críticos

“No me afectan” los insultos, asegura la mandataria como respuesta a los abucheos que recibió de miles de brasileños en la ceremonia inaugural del Mundial de futbol.
La líder brasileña buscará el próximo 5 de octubre la reelección.
La líder brasileña buscará el próximo 5 de octubre la reelección. (Evaristo Sa/AFP)

Brasilia

La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, afirmó ayer que no se intimida con insultos ni con agresiones, aunque sean físicas, en un discurso de tono electoral en el que respondió a los abucheos vulgares que recibió el jueves durante la ceremonia inaugural del Mundial de futbol en Sao Paulo.

“No serán los insultos los que me van a intimidar, a atemorizar. Eso no me afecta, no perdí el ánimo ni lo perderé”, afirmó en Brasilia a pocos días del inicio de la campaña para las próximas elecciones presidenciales.

Pese a que se abstuvo de pronunciar el tradicional discurso presidencial en la ceremonia de apertura del Mundial para evitar hostilidades de los asistentes al estadio Arena Corinthians de Sao Paulo, la mandataria fue abucheada en al menos cuatro veces.

Parte de los asistentes llegó a entonar un sonoro “Dilma, que te den por el culo” que fue escuchado no solo en el estadio sino en las transmisiones de televisión.

“No voy a dejarme perturbar o atemorizar por insultos que no pueden ser siquiera escuchados por niños y familias”, aseguró Rousseff.

Según los últimos sondeos, la intención de voto de Rousseff para las elecciones del 5 de octubre próximo, y donde busca la reelección apoyada por el Partido de los Trabajadores (PT), se sitúa en 38%, frente al 22 % del socialdemócrata Aécio Neves, que viene ganando apoyo lentamente.

Rousseff aseguró que no se intimidó ni cuando fue torturada en prisión, por un largo periodo, tras ser detenida por sus vínculos con organizaciones que combatían la entonces dictadura brasileña (1964-1985). “Quiero recordarles que en mi vida personal enfrenté situaciones de mayor grado de dificultad. Situaciones que llegaron al límite físico. Lo que soporté no fueron agresiones verbales sino físicas”, afirmó.

Desde hace un año, el gobierno de Rousseff ha sido blanco de fuertes críticas por el gasto que ha significado la organización del Mundial. Por lo mismo, miles de manifestantes han salido a las calles de las principales ciudades.

La ministra de Derechos Humanos de Brasil, Ideli Salvatti, calificó ayer de “innecesaria” e “inadecuada” la represión policial contra manifestantes que tuvo lugar el jueves en Sao Paulo, horas antes de que se disputara el partido de apertura del Mundial.

La ministra se refirió específicamente a una fotografía que circuló ayer a través de portales y diarios, en la que se ve a un joven siendo inmovilizado por tres agentes, mientras un cuarto policía le arroja gas pimienta dentro de un ojo.

Sin embargo, el actuar de la policía estatal fue defendido por el gobernador de Sao Paulo, Geraldo Alckmin.

Según el político del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), principal opositor del gobierno de Rousseff, la policía hizo lo que tenía que hacer para evitar “situaciones más graves, porque estábamos en la apertura del Mundial, 60 mil personas yendo para el estadio”.

Ayer, segundo día del torneo brasileño, el país se volvió a ver salpicado por una pequeña protesta que tuvo lugar en la ciudad de Salvador mientras se celebraba el partido en el que España cayó derrotada 1 a 5 ante Holanda.

La policía dispersó con gases lacrimógenos a los cerca de 100 manifestantes que participaron en la protesta y alrededor de 13 personas fueron detenidas por cometer actos vandálicos.

En Natal, donde se jugó el partido México-Camerún, no se registraron protestas, pero se vio afectada por una huelga de autobuses.

Periodistas en riesgo

La Fiscalía del Trabajo de Sao Paulo instó ayer a las empresas de comunicación a adoptar medidas para garantizar la seguridad de los periodistas y “eliminar los riesgos en la cobertura de grandes eventos”.

Esto, luego de la represión policial a las protestas del jueves en varias ciudades de Brasil y que causó lesiones a seis reporteros en el marco de la inauguración del Mundial.

La fiscalía señaló que los profesionales de la comunicación trabajan bajo el riesgo de “ser sometidos a intimidación, asedios y violencia de todo tipo”, por lo que advirtió de la necesidad de un equipo adecuado de protección.