Ucrania afirma haber detenido incursión rusa

El gobierno ucraniano afirma haber repelido un convoy ruso que transportaba tropas y se dirigía a la ciudad de Mariupol.
Ucrania afirma haber detenido una incursión rusa que cruzó la frontera hacia la ciudad de Mariupol.
Ucrania afirma haber detenido una incursión rusa que cruzó la frontera hacia la ciudad de Mariupol. (Reuters)

Donetsk, Ucrania

Ucrania afirmó que sus tropas repelieron a una columna de blindados que cruzaron la frontera desde Rusia, al tiempo que Moscú aumentó la tensión al anunciar que enviará un nuevo convoy de ayuda al este separatista de Ucrania.

Un portavoz militar afirmó que el ejército logró parar una columna de "diez tanques y dos vehículos blindados que transportaban a tropas", agitaban banderas separatistas y se dirigían hacia la ciudad costera de Mariupol, tras haber atravesado la frontera desde Rusia.

Una vecina de una localidad cercana indicó que oyó explosiones en el este, en dirección a la frontera.

El ministro ruso de Relaciones Exteriores, Serguei Lavrov, desmintió estas informaciones. "No he oído hablar de esto, pero hay mucha desinformación respecto a esta 'invasión'", indicó.

Ucrania ha denunciado en numerosas ocasiones las incursiones en su territorio de unidades militares rusas y el bombardeo de sus tropas desde el otro lado de la frontera, y ha acusado también a Moscú de entregar armas a los separatistas prorrusos, algo que Rusia siempre ha desmentido.

De confirmarse la incursión, podría complicar la reunión entre el presidente ucraniano, Petro Poroshenko, y su homólogo ruso, Vladimir Putin, prevista este martes en Minsk junto a dirigentes europeos.

Poroshenko ha prometido "hablar de paz" con el mandatario ruso pero insiste en que la retirada de los separatistas prorrusos es la única forma de poner fin al conflicto que ha dejado más de 2.200 muertos en cuatro meses.

Nuevo convoy humanitario

Moscú por su parte tensó un poco más el ambiente al anunciar su intención de enviar un segundo convoy de ayuda humanitaria al este de Ucrania.

Rusia introdujo el viernes 230 camiones que aseguraba que contenían 1.800 toneladas de ayuda humanitaria para el bastión separatista de Lugansk sin el control de los observadores de la Cruz Roja, una acción que Kiev denunció como una "invasión directa".

Los camiones regresaron a Rusia el sábado sin que se registrara ningún incidente.

El ministro ruso de Relaciones Exteriores, Serguei Lavrov, anunció que Rusia quería enviar un nuevo convoy "esta semana" y pidió a Ucrania que facilite la entrega de la ayuda.

Kiev y los países occidentales temen que Moscú utilice el envío humanitario para ayudar a los separatistas o que lo use como excusa para enviar tropas, algo que Moscú niega.

Más de 400.000 personas han huido de la región desde que en abril el ejército ucraniano se enfrenta a los separatistas prorrurosos en el este del país. En algunas ciudades tomadas por los insurgentes y asediadas por el ejército, la población lleva semanas sin agua ni electricidad.

Contraofensiva rebelde

En el terreno, un líder de los separatistas anunció el domingo una contraofensiva contra el ejército en el sur de este bastión insurgente, y aseguró haber desplegado tanques y artillería.

El Estado Mayor de la operación militar ucraniana en el este admitió por su parte un "aumento de la acción enemiga".

En Donetsk, bastión de los insurgentes asediado por el ejército ucraniano, se oían fuertes explosiones por la tarde. Los combates tenían lugar en el sur de la ciudad durante la mañana y se observaban columnas de humo.

La pequeña ciudad de Olenivka, sacudida por los bombardeos hace una semana, parece ser uno de los objetivos de la batalla, según responsables separatistas.

El portavoz militar ucraniano Andrei Lyssenko afirmó por su parte que el ejército había repelido contraataques en la periferia de Lugansk, Donetsk e Ilovaisk. Anunció que cuatro soldados ucranianos murieron en 24 horas.

La polémica creció también por el desfile de decenas de soldados prisioneros, realizado el domingo en el centro de Donetsk, en respuesta al desfile militar en Kiev por el Día de la Independencia de Ucrania.

El ministro de defensa criticó a los insurgentes por no respetar "las leyes de guerra y de humanidad".

Lavrov por su parte indicó que no "veía nada cercano a lo que podría considerarse humillante" en las imágenes del desfile.