Turquía vincula ataque suicida en Estambul con EI

El ministro del Interior turco dijo que el responsable del ataque suicida en Estambul, que mató a cuatro personas, estaba vinculado con el Estado Islámico.
Dos mujeres miran desde un tranvía hacia el lugar de la explosión, en la plaza Taksim
Dos mujeres miran desde un tranvía hacia el lugar de la explosión, en la plaza Taksim (AP)

Estambul, Turquía

El ministro del Interior de Turquía identificó al atacante suicida que mató a cuatro turistas extranjeros en Estambul como un miliciano vinculado con el Estado Islámico.

El ministro Efkan Ala dijo que el atacante era Mehmet Ozturk, quien nació en 1992 en la provincia turca de Gaziantep, en la frontera con Siria. Dijo que Ozturk no estaba en ninguna lista de sospechosos buscados y que otras cinco personas fueron detenidas como parte de la investigación.

La explosión del sábado mató a cinco personas, entre ellas a Ozturk, e hirió a decenas más. Entre los muertos hubo dos estadunidenses-israelíes, un israelí y un iraní.

El ataque ocurrió en la calle peatonal de Istiklal, llena de cafeterías y tiendas y que es popular entre turistas y vecinos. En la zona también hay oficinas del gobierno y delegaciones extranjeras.

"Se ha determinado la identidad del terrorista que llevó a cabo este ataque reprobable... Los resultados obtenidos muestran que el terrorista tenía vínculos con la organización terrorista Daesh", dijo el ministro, usando el acrónimo en árabe del grupo Estado Islámico.

Turquía ha sufrido seis atentados suicidas con bombas en menos de un año. El país sufre una amplia variedad de amenazas de seguridad, desde radicales ultraizquierdistas y rebeldes kurdos —que exigen una mayor autonomía y quienes en la actualidad batallan contra las fuerzas de seguridad en el sureste del país, hasta el grupo Estado Islámico.

Turquía también es socio en la coalición encabezada por Estados Unidos contra Estado Islámico y sus bases aéreas están siendo utilizadas para lanzar bombardeos contra el grupo en la vecina Siria.

Dos de los ataques de este año ocurrieron en la capital turca, Ankara. Un grupo escindido de la proscrita Unión de Trabajadores del Kurdistán reivindicó el atentado del 17 de febrero, que mató a 29 personas, y el ataque suicida del 13 de marzo, que mató a 37. El 12 de enero, un ataque que según las autoridades turcas fue obra del Estado Islámico cobró la vida de una decena de turistas alemanes que visitaban lugares históricos de Estambul. Ese ataque significó un duro golpe al sector turístico, que es vital para el país.