Romney, aspirante a secretario de Estado

Trump y Pence aseguran que el general retirado James Mattis tiene una “impresionante” posibilidad de convertirse en responsable del Pentágono.
Mitt Romney, tras reunirse con Donald Trump para hablar de una posible incorporación al futuro gobierno.
Mitt Romney, tras reunirse con Donald Trump para hablar de una posible incorporación al futuro gobierno. (Segar Mike)

Bedminster

Mitt Romney es un contendiente clave para convertirse en el próximo secretario de Estado de Estados Unidos, mientras que el general retirado del Cuerpo de Infantería de Marina James Mattis tiene una “impresionante” posibilidad de llegar a secretario de Defensa, revelaron ayer el presidente electo Donald Trump y su número dos, Mike Pence.

Se “estudia activamente” la posibilidad de que Romney sea postulado para secretario de Estado, “junto con otros estadunidenses muy distinguidos”, dijo el vicepresidente electo Pence, quien dirige la búsqueda de candidatos para sumarse al gabinete de Trump, durante una entrevista con el programa de la cadena CBS Face the Nation.

El comentario dejó en claro que la reunión de Trump y Romney un día antes en Nueva Jersey fue más que un intento de hacer las paces en público, después de que ambos intercambiaron insultos feroces durante la campaña.

Trump se reunió con Mattis unas horas después de que lo hizo con Romney. El multimillonario interrumpió sus tuits críticos contra el programa cómico de televisión Saturday Night Live (que hace sátiras sobre las personalidades políticas), la exitosa obra musical de Broadway Hamilton y los demócratas para escribir que Mattis estaba siendo evaluado a frente del Pentágono.

Trump llamó al general por su apodo Mad Dog Mattis (Perro Rabioso Mattis) y tuiteó que el militar retirado “fue muy impresionante ayer. ¡Un verdadero general entre generales!”. Los comentarios fueron un indicio de que Trump puede estar cerca de hacer pronto más anuncios sobre la composición de su gabinete, mientras trabaja para formar sus equipos de política exterior y seguridad nacional.

Durante la campaña presidencial, Trump tomó una línea dura en ambos temas. Propuso una prohibición temporal a los musulmanes que entran al país, entre otras cosas. Incluso mientras Trump y su equipo discutieron algunos de los asuntos más importantes que enfrenta el país, el presidente electo se dio tiempo para tuitear sobre varios asuntos. Sus objetivos incluyeron ayer al líder demócrata del Senado, Charles Schumer, otro neoyorquino conocedor de los medios de comunicación. Trump dijo que Schumer es “mucho más inteligente” que el líder demócrata retirado Harry Reid. También recibió a diversos funcionarios en el club de su centro de golf en Nueva Jersey. En la agenda del presidente electo en Bedminster había visitas del gobernador de Nueva Jersey, Chris Christie, el ex alcalde de Nueva York Rudy Giuliani y el secretario de Estado de Kansas, Kris Kobach.

De otra parte, Trump confirmó que la próxima primera dama de EU, su esposa Melania Trump, no va a mudarse por ahora a la Casa Blanca, sino que permanecerá en Nueva York hasta que su hijo Barron termine el curso escolar.

Barron, de 10 años, estudia en un colegio privado de Manhattan y la familia no quiere hacerle cambiar de centro en mitad del año académico.

Trump, preguntado al respecto, dijo que él se mudará a Washington y que su mujer y su hijo pequeño lo acompañarán “muy pronto”, cuando éste “termine la escuela” el año próximo, algo que habitualmente ocurre a fines de la primavera o principios del verano. Mientras, se espera que ambos estén acompañados de un importante dispositivo de seguridad.