Hoy entra en vigor tratado sobre comercio de armas

Firmado por 130 países, es el primer acuerdo multilateral que prohíbe a Estados exportar equipo bélico cuando sepan que será utilizado para violar los derechos humanos.
De los firmantes, 60 no ratificaron el tratado.
De los firmantes, 60 no ratificaron el tratado. (Reuters)

Nueva York

El Tratado de Comercio de Armas (TCA) de Naciones Unidas, entra en vigor hoy marcando el inicio de una nueva era en los intentos para frenar el flujo de armamento a zonas de conflicto, informó la organización.

"Esto supone el inicio de un nuevo capítulo en nuestros esfuerzos colectivos para llevar responsabilidad y transparencia al comercio global de armas", señaló en un comunicado el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon.

El tratado, aprobado por una mayoría de la Asamblea General de la ONU en abril de 2013, entra en vigor 90 días después de que el país número cincuenta procediera a su ratificación, donde se busca dar sentido ético a un comercio de armas convencionales de más de 85 mil millones de dólares anuales.

Hoy en día, 130 países firmaron el compromiso y 60 de ellos lo ratificaron, incluidos varios de los principales exportadores de armas del mundo, como Francia, Reino Unido, Alemania y España.

Estados Unidos, el principal fabricante a escala mundial, también estampó su firma en el tratado, pero no lo ratificó.

Cada país deberá, a partir de hoy, evaluar antes de realizar cualquier transacción (importación, exportación, tránsito, venta) si las armas vendidas, desde las más pequeñas a tanques, aviones o misiles, pueden ser utilizadas para evadir un embargo internacional o violar derechos humanos.

El compromiso, el primer gran acuerdo armamentístico desde el aprobado en 1996 para la Prohibición de las Armas Nucleares, busca promover la paz y la seguridad a través del freno a los flujos de armas a zonas de conflicto, favoreciendo de paso el respeto a los derechos humanos.

Naciones Unidas espera que los llamados "señores de la guerra", piratas y el crimen organizado tengan más difícil el acceso a las armas que alimentan sus actividades.

Según destacó el titular de la ONU, la velocidad con la que el texto entra en vigor, menos de dos años después de su aprobación, es prueba "del compromiso de los Estados, las organizaciones internacionales y la sociedad para terminar con el comercio irresponsable de armas".

El diplomático surcoreano consideró fundamental seguir promoviendo la participación de más países en la convención y llamó a todos los Estados que no se han sumado a que lo hagan.

Anna Macdonald, directora de Control de Armas, una coalición de grupos civiles que promovió activamente el acuerdo, afirmó que por mucho tiempo el comercio de armas sucedió sin que se preguntara sobre las vidas que tales productos destruirían.

"Ahora es finalmente en contra del derecho internacional poner armas en manos de los violadores de los derechos humanos y de los dictadores", explicó Macdonald.