FBI: se duplicó tráfico de metanfetamina de México a Nebraska

Un reporte reveló que la presencia de esta droga en ese estado de EU creció al doble en los últimos dos años debido a la actividad en esa zona del Cártel de Sinaloa.
La droga fue mostrada en el aeropuerto de Lima.
Archivo. (Enrique Castro/Reuters)

Denver

La presencia de metanfetaminas en el estado de Nebraska, en EU, se ha duplicado en los últimos dos años debido a la actividad en esa zona del Cártel de Sinaloa, según un reporte del FBI.

La lucha que mantuvieron durante ocho años agentes federales y estatales motivó a que en 2012 desaparecieran casi en su totalidad los laboratorios clandestinos de metanfetaminas en Nebraska, según un reporte del FBI que califica la acción del Cártel de Sinaloa en los últimos años como "la más seria amenaza del narcotráfico" en este estado.

De acuerdo con el documento, las operaciones del cartel de Sinaloa incluyen almacenar grandes cantidades de metanfetamina en hogares en Omaha y sus inmediaciones, y así tener la droga lista para su distribución en Nebraska y estados vecinos, además de cambiar a sus cabecillas cada dos o tres meses y moverse de una vivienda a otra con frecuencia.

El FBI indicó que en 2012 se decomisaron poco más de 44 kilogramos de metanfetamina en Nebraska, mientras que en lo va de 2014 la cifra ya supera los 100 kilogramos.

El informe, firmado por la fiscal federal en Nebraska, Deborah Gilg, reconoce que el tráfico de metanfetamina desde México es un problema que "está creciendo lentamente".

Durante una operación en agosto de 2013, 29 personas fueron detenidas y acusadas de distribuir metanfetamina en el oeste y el centro de Nebraska, con ayuda de cómplices establecidos en el norte de Colorado.

Según las autoridades, se trataba de una operación con drogas de alta calidad y en grandes cantidades traídas desde México.

Entre junio y julio de este año, diez de esos detenidos fueron condenados a sentencias entre 10 y 60 años de prisión, según su grado de participación en la trama ilícita y sus antecedentes criminales, entre otros factores.

El caso permitió detectar las rutas usadas por los narcotraficantes, entre las que se incluyeron las carreteras interestatales 29 y 80, así como la ubicación de los traficantes tanto en grandes ciudades (como Omaha) como en pequeñas localidades rurales.

Además, las operaciones generalmente se realizan sólo entre hispanos, a quienes se les reclutaba para las operaciones de transporte de droga, mayormente desde Phoenix (Arizona) hasta la ciudad de Omaha.

Según la fiscal Gilg, "todo comienza allá en México" y Nebraska no podrá hacer mucho contra los carteles mexicanos "hasta que México sea capaz de reducir la producción de metanfetamina".