Tiroteo en la capital de Chechenia deja nueve muertos

Los actos violentos estallaron horas antes de que el presidente ruso, Vladimir Putin, comenzase su discurso anual sobre el estado de la nación en Moscú.

Grozny

Un tiroteo que estalló en la madrugada del jueves en la capital de la inestable república de Chechenia, ubicada al norte del Cáucaso, causó al menos nueve muertos - tres agentes de tráfico de la policía y seis hombres armados -, dijeron las autoridades. El enfrentamiento rompió la pátina de estabilidad garantizada por los años de gobierno de línea dura de un líder designado por el Kremlin.

Los actos violentos estallaron horas antes de que el presidente ruso, Vladimir Putin, comenzase su discurso anual sobre el estado de la nación en Moscú. En su intervención, Putin dijo que confiaba en que las fuerzas chechenas fuesen capaces de tratar con los "rebeldes" quienes, sugirió, estaban recibiendo ayuda del extranjero.

Funcionarios de seguridad y el líder de Chechenia dijeron que hombres armados que viajaban en varios coches entraron en la capital de la república, Grozny, a la 1 a.m. hora local, matando a tres agentes de tránsito de la policía en un puesto de control. El Comité Antiterrorista Nacional, una agencia federal con sede en Moscú, dijo que los insurgentes ocuparon después el edificio de la Casa de la Prensa en el centro de la ciudad, que más tarde fue destruido por un incendio en el que murieron seis insurgentes. Agencias de noticias rusas citaron a fuentes no identificadas del Ministerio de Sanidad diciendo que al menos 10 agentes habían sido asesinados, pero la cifra no fue confirmada oficialmente.

El Comité Antiterrorista dijo se habían encontrado varios hombres armados más en una escuela de la ciudad y que había una operación en marcha para "liquidarlos". No había alumnos ni profesores en los centros cuando fueron tomados por los insurgentes, dio la agencia de noticias RIA Novosti citando al subdirector Islam Dzhabrailov.

El ambiente era tenso en Grozny el jueves. Se podían escuchar disparos de gran calibre de fondo y en los alrededores de la Casa de la Prensa y de la escuela acordonada.

Aunque la inestabilidad es algo habitual en el Cáucaso norte, las contundentes medidas de seguridad adoptadas por Kadyrov han hecho que Grozny no haya registrado hechos violentos importantes en varios años. En octubre, sin embargo, un suicida terminó con su vida fuera de una sala de conciertos en Grozny, matando a cinco policías e hiriendo a otros 12 durante la celebración del cumpleaños del líder checheno Ramzan Kadyrov.

Esta calma relativa ha permitido a Putin apuntarse el éxito de haber logrado someter a la insurgencia islámica en Chechenia tras años de guerra.

Dmitry Trenin, que dirige en Centro Carnegie de Moscú, escribió en Twitter que "el ataque nocturno en Grozny parece no tener sentido, salvo para avergonzar a Putin horas antes de su discurso anual ante el Parlamento". El mandatario, que dará su discurso a la nación el jueves, ya está bajo presión para tranquilizar los temores de los rusos por el aumento de la inflación y la caída del rublo.

Kadyrov, que viajó a Moscú el jueves por la mañana, estuvo entre los mandatarios rusos federales y regionales que escuchaban el discurso de Putin en el Kremlin.

Un periodista de la Associated Press vio el edificio editorial en llamas y escuchó el sonido de disparos de gran calibre antes del amanecer, varias horas después del inicio de los enfrentamientos. El periodista vio también el cuerpo de una persona vestida de civil en la calle cerca del edificio mientras los combates seguían en marcha, pero no estuvo claro cómo ni cuándo había sido asesinada esa persona.

El Comité Antiterrorista Nacional anunció que había declarado un régimen antiterrorista en el centro de Grozny. Esto permite oficialmente poner en marcha medidas de seguridad más estrictas y el anuncio suele indicar el uso inminente de la fuerza pesada para sofocar los disturbios.

Life News, un sitio noticioso al que se vincula con los servicios de seguridad rusos, indicó que, de acuerdo con fuentes de seguridad, unas 15 personas se apoderaron de tres carros el miércoles por la noche en el pueblo de Shalazhi y los llevaron a Grozny, a unos 50 kilómetros (30 millas) de distancia.

Kadyrov dijo en su cuenta de Instagram, un medio social que utiliza habitualmente para emitir declaraciones, que los agentes de la policía de tráfico fueron baleados cuando intentaban detener a los vehículos que transportan a los hombres armados.

Kadyrov dijo que la situación estaba en calma y que todos los servicios públicos esenciales seguían funcionando, pero instó a los residentes de Grozny a actuar con cautela.

"Le pido a los residentes en las zonas donde se están llevando a cabo operaciones (de seguridad) que cumplan con las medidas de seguridad, y no salir a la calle sin motivo ni acercarse a las ventanas", escribió. "Todo lo que se dice de que la ciudad está bajo el control de los militares es absolutamente falso".

Kadyrov dijo en un mensaje publicado varias horas después de que seis insurgentes murieron en el enfrentamiento en la editorial.

"Ningún bandido logró salir. Yo mismo dirigí la operación ", escribió.

Kadyrov publicó una foto que muestra la mitad inferior de un hombre armado aparentemente muerto tumbado junto a un rifle, pero no estuvo claro de inmediato si era uno de los presuntos pistoleros muerto.

Hasta 1999 había un frágil acuerdo de paz con Moscú, que se rompió entonces cuando un creciente movimiento de insurgencia inspirado por ideas radicales islamistas reavivó el conflicto. A la sangrienta represión militar le sucedieron años de firme gobierno de Kadyrov, respaldado por el Kremlin, que ha calmado la región, trasladando los disturbios a las problemáticas provincias vecinas.