Ferguson vive una de las más duras noches de disturbios

A pesar de los llamamientos del presidente Obama a la moderación, y el despliegue de la Guardia Nacional en las calles de esta ciudad de Misuri, la tensión racial por la muerte del joven Michael ...
Un niño participa en una protesta este lunes por la muerte del joven Michael Brown, en Ferguson, Misuri
Un niño participa en una protesta este lunes por la muerte del joven Michael Brown, en Ferguson, Misuri (EFE)

Washington

El despliegue de la Guardia Nacional no ha logrado apaciguar la tensión en Ferguson, Misuri, (EU), que este lunes vivió una de las noches de disturbios más duras desde el comienzo de las protestas raciales hace algo más de una semana tras la muerte de un joven afroamericano desarmado a manos de un policía.

Centenares de manifestantes volvieron a ocupar la Avenida West Florissant de Ferguson, epicentro de las protestas, en una concentración que comenzó pacífica y terminó con enfrentamientos, varios arrestos, algunos heridos de bala y el uso de gases lacrimógenos y bombas de humo para dispersar la protesta, informaron los medios locales.

"Los manifestantes pacíficos no son el enemigo, ellos no. Pero hoy hemos tenido disparos. Dos personas han tenido que ser trasladas a un hospital y quienes les dispararon no eran agentes", explicó el capitán de la Patrulla de Carreteras de Misuri, Ron Johnson, a la CNN al término de las protestas.

La tensión escaló a partir de las 22:00 hora local (03:00 hora GMT), cuando la Policía comenzó a avisar a los manifestantes de que debían despejar la calle si no querían ser arrestados, después de que varias personas lanzaran cócteles molotov, botellas y otros objetos contra los agentes.

Casi dos horas después, junto antes de la medianoche en Ferguson, los agentes empezaron a avanzar hacia los manifestantes, ataviados con material antidisturbios y alertando a través de los altavoces de que el área dejaba de ser segura, la gente debía volver a sus casas y los periodistas debían salir de la zona de las protestas.

La mayoría de los manifestantes atendieron la orden, aunque un grupo reducido de personas -menos de cien- se resistió y en ese momento se sucedieron los arrestos, que superaron la decena, según los medios locales.

Algunas de las personas que participaron en la protesta aseguraron en las redes sociales haber escuchado el sonido de disparos y la cadena Fox informó de que al menos una persona había resultado herida de arma, en una mano.

A la 1:00 de la madrugada hora local (6:00 hora GMT) la zona de protestas estaba bloqueada con barreras y por agentes, de manera que algunas personas encontraron problemas para abandonar el lugar con sus vehículos.

A lo largo de la noche el fuego también fue protagonista: los manifestantes lo usaron para evitar el avance de la policía y al menos un edificio estuvo en llamas.

"Salí ahí a pedir paz. Quería hacer todo lo que podía para mantener pacífica la situación. Salí ahí en medio y podría haber resultado herido. Yo sé que los que han sido arrestados hoy no eran pacíficos", aseguró Johnson, que no precisó el número de detenidos.

La decisión de desplegar la Guardia Nacional, la milicia estatal que suele movilizarse en catástrofes naturales y también para afrontar situaciones de desorden público, no sirvió para calmar la situación en Ferguson en la novena jornada de protestas tras la muerte del joven Michael Brown el sábado día 9.

Este contexto ha obligado al cierre de escuelas en esta pequeña ciudad cercana a Saint Louis durante el resto de la semana como medida de precaución. Durante las protestas, el fotógrafo de Getty Images Scott Olson fue detenido y puesto en libertad poco después sin que hayan trascendido los motivos.

La Administración Federal de Aviación (FAA) ha extendido las restricciones de vuelo sobre Ferguson -no a menos de tres mil pies de altura- hasta el día 25 de este mes. En las manifestaciones pudieron verse además varios observadores de Amnistía Internacional.

Asimismo, el rapero Nelly, que creció en Saint Louis, se unió a las protestas con una camiseta en la que se leía "#MikeBrown", el nombre del joven muerto a manos de un agente en circunstancias aún por esclarecer y con versiones contradictorias entre Policía y testigos.

El rapero pidió marchas pacíficas y evitar saqueos y enfrentamientos, pero como en jornadas anteriores la protesta que vivió momentos tan simbólicos como una caminata con rosas en lo alto durante el día, en la noche se tornó cruda y dejó más arrestos, heridos y enfrentamientos.

El gobernador del Estado de Misuri, Jay Nixon, movilizó a la Guardia Nacional ante los continuos disturbios tras la muerte de Michael Brown, un joven negro desarmado en Ferguson a manos de un policía blanco que, según la autopsia, le disparó al menos seis veces.

El gobernador aseguró que la medida pretende restablecer la paz y el orden, así como proteger a los ciudadanos de Ferguson, donde las protestas pacíficas, dijo, se han visto alteradas por actos de violencia criminal perpetrados por un número creciente de individuos, muchos de ellos ajenos a Ferguson y al Estado de Misuri.

El presidente Barack Obama señaló en una comparecencia ante la prensa que "tenía que ser muy cuidadoso para no prejuzgar" lo ocurrido antes de que concluya la investigación en marcha, y señaló que "no hay excusa" para los "excesos" policiales ni el "vandalismo" en Ferguson.

"Aunque entiendo las pasiones y el enfado que genera la muerte de Brown, dejarse llevar por ese enfado para saquear y llevar pistolas, incluso atacar a la policía, solo sirve para aumentar las tensiones y agitar el caos, socavando, más que avanzando, la justicia", agregó el mandatario, que anunció que el fiscal general, Eric Holder, viajará el miércoles a esa localidad.

La pasada noche, la segunda tras el toque de queda decretado el fin de semana, la policía utilizó gases lacrimógenos después de que algunos manifestantes les lanzaran cocteles molotov, según indicó el capitán de la Patrulla de Carreteras estatal, Ron Johnson, que ha asumido la seguridad de Ferguson.

La protesta, que comenzó de forma pacífica cuando cientos de personas marcharon hacia la comisaría con gritos de "Manos arriba. No dispare", pidiendo justicia para Brown, acabó con siete detenidos y dos civiles heridos por disparos que, según indicó Johnson, no procedieron de la policía.

La muerte del joven, en un caso de aparente violencia policial con connotaciones raciales, ha desatado una ola de protestas pacíficas pero también disturbios y saqueos nocturnos, que han dejado varios heridos desde hace una semana.

El gobernador decretó el sábado el toque de queda entre las doce de la noche y las cinco de la mañana (hora local), a pesar de lo cual han continuado las protestas, y lo suspendió el lunes poco después de que ordenara el despliegue de la Guardia Nacional.

El gobernador señaló que con este refuerzo, los cuerpos de seguridad "continuarán dando una respuesta apropiada a los incidentes de actos fuera de la ley y violencia, y protegerán los derechos civiles de los ciudadanos pacíficos para que sus voces se escuchen", por lo que "no utilizaremos el toque de queda esta noche", dijo.

El joven, de 18 años, fue tiroteado el pasado 9 de agosto por un policía identificado como Darren Wilson pese a que estaba desarmado, en un encuentro del que la versión policial y los testigos difieren.

El informe preliminar de la autopsia privada encargada por la familia de Brown al jefe forense de la ciudad de Nueva York Michael M. Baden y difundido este lunes señala que el joven pudo haber recibido "al menos seis disparos, dos de ellos en la cabeza".

"Los tiros en la cabeza fueron probablemente los últimos efectuados sobre Michael Brown", indicó Baden en una rueda de prensa en Fegurson, acompañado por los abogados de la familia de Brown, que indicaron que la autopsia da suficientes evidencias para que se arreste al policía que le disparó.

Baden agregó que los disparos "no se produjeron a corta distancia" y que no había "evidencia de lucha" en el cuerpo de Brown, como indica la versión policial, que apunta que el joven se abalanzó sobre el agente y que éste tuvo que ser atendido por lesiones después del incidente.

Los expertos indicaron que necesitarán examinar la autopsia original realizada por las autoridades locales antes de publicar las conclusiones finales. Esta no será la última autopsia, ya que el fiscal general Holder ha ordenado que personal médico federal realice otra autopsia al cuerpo del joven, "debido a las circunstancias extraordinarias que rodean el caso y a petición de la familia de Brown".

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, pidió este lunes "contención" a las partes ante los disturbios y deseó que con la investigación abierta "se aclaren completamente" las circunstancias del caso y "la justicia sea aplicada".