Un tecnócrata afín a Al Sisi, nuevo primer ministro de Egipto

Ibrahim Mehleb, ministro de Vivienda del anterior gabinete y partidario de la candidatura presidencial del actual jefe del Ejército, presidió doce años una de las constructoras más importantes del ...
El ministro egipcio del Interior, Mohamed Ibrahim (i), y el entonces ministro de Vivienda, Ibrahim Mehleb (d), el pasado 24 de febrero
El ministro egipcio del Interior, Mohamed Ibrahim (i), y el entonces ministro de Vivienda, Ibrahim Mehleb (d), el pasado 24 de febrero (EFE)

El Cairo

El presidente egipcio, Adli Mansur, designó hoy al tecnócrata Ibrahim Mehleb como primer ministro de un nuevo Gobierno interino que deberá guiar al país en estos próximos meses en los que deberán celebrarse elecciones presidenciales y legislativas. Mehleb, ministro de Vivienda en el anterior Ejecutivo, se declaró recientemente partidario de la candidatura presidencial del todavía jefe de las Fuerzas Armadas, Abdelfatah al Sisi, que sigue manteniendo la incertidumbre sobre su posible abandono del Ejército para poder presentarse a ser el nuevo jefe del Estado egipcio.

Ciertos medios locales apuntaron que el nuevo primer ministro fue uno de los impulsores de la campaña "Kamel Gamilak" ("Completa tu Favor"), que insta a Al Sisi a presentarse a las elecciones presidenciales. Algo que desmintió a Efe el portavoz de la campaña, Gamal Suliman, que señaló que Mehleb se limitó a participar en una de las conferencias del grupo, que finalmente fue anulada.

El nuevo mandatario, que también fue presidente durante doce años de Arab Contractors, una de las constructoras más importantes de África y Oriente Medio, integró las filas de la Comisión Política del ahora disuelto Partido Nacional Democrático (PND), del expresidente Hosni Mubarak, que le nombró senador en 2010. En sus primeras declaraciones como primer ministro, Mehleb fijó hoy como prioridades para su país "la derrota del terrorismo" y "la mejora de las condiciones de vida de los egipcios".

Además, destacó también la necesidad de preparar en un clima de estabilidad "el ambiente adecuado para el cumplimiento de la hoja de ruta" fijada por el Ejército tras el golpe que destituyó al ex presidente Mohamed Mursi en julio de 2013. Tras la sorprendente renuncia ayer del anterior Ejecutivo, el presidente Adli Mansur mandó hoy a Mehleb formar un nuevo gobierno, algo que hará "en los próximos tres o cuatro días" debido a la proximidad de las elecciones presidenciales, previstas, en un principio, para el próximo mes de abril.

"Voy a ser un servidor fiel de este pueblo y voy a poner todos mis esfuerzos en cumplir sus aspiraciones", señaló Mehleb. Sin embargo, el nuevo mandatario no tendrá mucho tiempo para cumplir sus promesas. Marcado por la interinidad de su Ejecutivo y excepto que sea elegido de nuevo primer ministro tras las elecciones legislativas, Mehleb durará solo unos meses como máximo responsable del nuevo Gobierno egipcio, que sustituirá al anterior, también interino, que surgió hace siete meses tras la caída de Mursi.

Entonces, los militares diseñaron una hoja de ruta que incluía la redacción de una nueva Constitución, su aprobación en referéndum y la convocatoria de elecciones presidenciales y legislativas. Los dos primeros pasos ya fueron realizados los pasados meses de diciembre y enero, mientras que todavía no hay fecha definitiva para los dos últimos.

La nueva Constitución del país obliga a que el presidente de la República sea un civil, por lo que Al Sisi debería renunciar a sus cargos militares para poder participar en la carrera hacia la Presidencia egipcia, para la que parece no tener rival que le pueda hacer sombra. La elección por parte de Mehleb del nuevo ministro de Defensa irá desvelando poco a poco el misterio que lleva meses protagonizando la vida política en Egipto.

El nuevo Ejecutivo interino de Mehleb será el sexto Gobierno que impere en el país desde la revolución que derrocó a Hosni Mubarak en febrero de 2011. El que más tiempo ha durado en estos tres años ha sido el surgido en 2012 bajo la presidencia de Mursi, derrocado "manu militari", junto al Ejecutivo, en julio de 2013.

Desde entonces, Egipto vive inmerso en un periodo marcado por la incertidumbre, la inseguridad acrecentada por diversos atentados terroristas, la violencia entre las fuerzas de seguridad y los manifestantes islamistas y las detenciones de opositores laicos y centenares de miembros de los Hermanos Musulmanes, designados como organización terrorista. Seis gobiernos en tres años son la mejor prueba de la inestabilidad política y social que ha vivido y vive el país, dividido pero deseoso de alcanzar un periodo de calma.