Supermercado vende comida vencida con fines altruistas

La cadena danesa Wefood, que ofrece productos caducados y da sus ganancias a la beneficiencia, inauguró sucursal en un barrio de clase alta en Copenhague.
Los artículos son donados por productores, supermercados locales y empresas de importación y exportación.
Los artículos son donados por productores, supermercados locales y empresas de importación y exportación. (Soren Bidstrup/AFP)

Copenhague

La cadena danesa Wefood, que ofrece alimentos caducados y destina sus ganancias a la beneficiencia, tiene tanto éxito que inauguró una segunda sucursal en un barrio de clase alta de Copenhague.

Tras la primera tienda en Amager, una isla situada en la capital danesa, la asociación Wefood abrió una sucursal en barrio Nørrebro, un área cosmopolita y llena de restaurantes y bares.

Este comercio vende exclusivamente productos cuya fecha de expiración está vencida o cuyo embalaje está dañado. Todas las ganancias son entregadas a una organización de beneficencia.

A la inauguración concurrieron hipsters y madres de clase trabajadora, todos acogidos con una sopa de coliflor y panes fabricados por discípulos del connotado Claus Meyer, uno de los fundadores del premiado restaurante Noma.

Modelo de ayuda

"Es genial que en lugar de botar los ingredientes, los vendan", indicó Signe Skovgaard, destacando que siente que cuando compra ahí además "apoya a una buena causa". La estudiante consiguió una botella de aceite de oliva de alta gama por 20 coronas (alrededor de 60 pesos).

"¿No es fantástico?", dijo maravillada Olga Fruerlund, una jubilada que compró bombones para sus nietos. "Pueden mantenerse 100 años gracias al azúcar que contienen", destacó con una sonrisa traviesa.

Todos los productos vendidos en Wefood son donados por productores, supermercados locales y empresas de importación y exportación. La tienda es gestionada por voluntarios y eso le permite ofrecer precios hasta 50 por ciento más baratos que los del mercado.

La legislación danesa permite la venta de productos después de su fecha de expiración siempre que no representen un riesgo inminente a la salud y que el embalaje lo diga expresamente, pero todavía hay resistencias del público.

En Wefood, "inspeccionamos, olemos y nos aseguramos de que el producto siga siendo apto", explicó Bassel Hmeidan, uno de los responsables de la tienda.

Pero es difícil hacer una compra completa en una de esas tiendas, ya que la oferta es azarosa y sobretodo ecléctica: al lado de un montón de maíz para hacer palomitas con etiquetas de Disney y de Star Wars, puede ser difícil encontrar fruta.

En un momento en que la lucha contra el despilfarro alimentario es una prioridad y una tendencia en Europa, han surgido varias iniciativas, tanto políticas como civiles.

En 2015 Francia prohibió tirar a la basura los productos que no lograron ser vendidos. En Reino Unido un supermercado abierto cerca de Leeds ofrece a los clientes alimentos y los deja incluso pagar lo que estimen conveniente, poniendo el acento en la lucha contra la pobreza.

Según la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) cada año se pierden mil 300 millones de toneladas de alimentos, un recurso que puede servir para aliviar el hambre de miles de millones de personas.

Concepto popular

El gobierno danés calcula que en cinco años ha logrado reducir en 25 por ciento el derroche de alimentos.

Este logró está vinculado a la organización Alto al Despilfarro Alimentario, fundada en 2008 por la multimillonaria de origen ruso Selina Juul, que emigró a Dinamarca en 1993 y quedó conmocionada por todos los alimentos que acababan en la basura, una realidad que la marcó profundamente después de haber crecido en la extinta Unión Soviética.

Desde entonces este concepto ha ido ganando adeptos y actualmente es "muy popular", comentó la activista.

Uno de los ejes de la asociación es que los distribuidores ofrezcan promociones importantes en los artículos cercanos a la fecha de expiración. Esta estrategia, ya adoptada por la mayoría de los supermercados daneses, también ha funcionado en otros países.

Wefood tiene previsto seguir su expansión. El próximo año tiene previsto abrir un establecimiento en Aarhus, la segunda ciudad más grande de ese país.

Sin embargo, John Wagner, director de la Asociación de Mayoristas Daneses, opina que el despilfarro alimentario tiene que ser "resuelto en su origen, antes de verse obligados a entregar los productos a una tienda como Wefood".