Solución en Siria pasa por caída de Asad, afirma oposición

Representantes de grupos opositores moderados reunidos dos días en la ciudad española de Córdoba reclamaron "traspasar el poder a un gobierno de transición con plenas competencias".
Una muñeca, entre los restos de una casa dañada por el bombardeo del ejército sirio en Daraya, al suroeste de Damasco
Una muñeca, entre los restos de una casa dañada por el bombardeo del ejército sirio en Daraya, al suroeste de Damasco (AFP)

Córdoba, Moscú

Representantes sirios de la oposición "moderada" al Gobierno de Bashar el Asad, reunidos durante dos días en Córdoba (sur de España), manifestaron que cualquier solución política del conflicto pasa por la "caída del régimen al completo" y "traspasar el poder a un gobierno de transición con plenas competencias" y abogaron por la celebración de una "conferencia de salvación nacional" con los opositores que actúan dentro del país.

La Declaración de Córdoba, documento aprobado por más de un centenar de representantes de la oposición siria y que se expondrá en la próxima conferencia de Ginebra II, que tendrá lugar el 22 de enero, expone que Bashar el Asad y las "personalidades adscritas a su régimen" no pueden tener "ningún papel en la Siria del futuro y la etapa de transición".

Los opositores sirios, que engloban a diferentes fuerzas revolucionarias y políticas, personalidades nacionales y miembros de la sociedad civil siria, han reafirmado la "integridad territorial y nacional siria" y han abogado por "buscar herramientas que garanticen la independencia nacional en la toma de decisiones para impedir la injerencia de fuerzas regionales, nacionales e internacionales".

La Declaración de Córdoba establece la necesidad de "crear comités de coordinación" para realizar visitas en el interior de Siria y "consultar con todas las fuerzas nacionales, políticas, militares y civiles" con el objetivo de "llegar a celebrar una conferencia de salvación nacional".Además, se debe tratar de conseguir una "alianza lo más amplia posible" para que la comunidad internacional "asuma sus responsabilidades legales, humanitarias y políticas" y exija la "caída del régimen, así como de toda su estructura y símbolos" para que "todos los responsables de los crímenes sean llevados ante la justicia".

Los opositores sirios incidieron en que cualquier solución política pasa por la "liberación inmediata de todos los detenidos", el "cese del bloqueo a los zonas sitiadas" y de los "brutales bombardeos que afectan a diversas regiones del país" para lograr el "acceso de las ayudas" y el "regreso de los cientos de miles de desplazados".

La Declaración de Córdoba también imputa al régimen de Bashar el Asad la "exclusiva responsabilidad sobre los millones de refugiados y desplazados sirios" que constituye un "importante riesgo para la paz y la seguridad internacional". El escrito aboga por trabajar para "expulsar de forma inmediata a todas las milicias sectarias proiraníes y de Hezbolá e Irak, así como el resto de fuerzas extranjeras ajenas a la revolución siria".

La declaración advierte de que la solución "no puede incluir un acuerdo que permita la impunidad o conceda la amnistía a los responsables de los crímenes", mientras que Siria debe convertirse en un "Estado de derecho plural en el que, según un nuevo contrato social, se respeten los derechos de todos los sectores nacionalistas, religiosos y étnicos".

Añade que las "leyes, decisiones y procedimientos adoptados por el régimen" sean "revisados por parte de los representantes legítimos del pueblo sirio", mientras que se insta a "reconstruir y reestructurar los órganos militares y de seguridad" para que cumplan con su función "de defensa del pueblo sirio". Finalmente, la Declaración insiste en el "principio de justicia y juzgar a los responsables de los crímenes con el total respeto a los derechos humanos", así como "garantizar los derechos de todas las víctimas afectadas por la represión del régimen".

Por su lado, el secretario de Estado español para Asuntos Exteriores, Gonzalo de Benito, quien clausuró la reunión, recordó a los tres periodistas españoles secuestrados en Siria, apostó por una "solución política" que permita la formación de un "gobierno de transición con todos los poderes".

Para ello, considera necesario el "cese de las hostilidades", el "acceso urgente de la ayuda humanitaria" y el "comienzo de un gran trabajo de reconciliación nacional" basado en el "diálogo, la negociación y el consenso". La reunión estuvo organizada por el ministerio español de Asuntos Exteriores junto con la Casa Árabe y la cátedra de la Unesco de la Universidad de Córdoba.

Los reunidos en Córdoba también abogaron por dar protagonismo a los miembros de la oposición en el interior de Siria para lo que propusieron "la convocatoria de una 'conferencia de salvación nacional'" y evitar interferencias externas, según la misma fuente. El encuentro ha tenido como lema "devolver la legitimidad a los actores del interior de Siria y la recuperación de la toma de decisiones por parte de los sirios", afirmó a la radio pública española Mohamed Barmu, presentado como el representante del partido Desarrollo Nacional.

"La reunión de Córdoba pretende ser una nueva oportunidad para facilitar el diálogo y reducir la fragmentación de la oposición siria en el proceso de Ginebra II, y en el más amplio de transición política en el país", había afirmado la víspera la cancillería española. En su declaración de hoy, los opositores han pedido "garantías internacionales para el cumplimiento de los acuerdos que se alcancen en la próxima reunión de Ginebra", añadió el Ministerio de Asuntos Exteriores español.

La conferencia de paz, conocida como Ginebra II, empezará en Montreux, en Suiza, el 22 de enero, bajo la presidencia del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, con representantes de una veintena de países, y se desarrollará hasta el 24 de enero entre las delegaciones sirias con la presencia del mediador internacional Lajdar Brahimi.

De otra parte, diplomáticos rusos reiteraron hoy el apoyo de su país al presidente sirio Bashar al Asad en su "lucha contra los grupos terroristas", durante un encuentro en Moscú con la subsecretaria de Estado estadunidense para asuntos políticos, Wendy Sherman. "Los representantes rusos pusieron el acento en la importancia para los representantes del gobierno sirio y aquellos de la oposición con vocación patriótica, en unir sus esfuerzos en la lucha contra los grupos terroristas, cuyos actos amenazan no sólo el futuro de Siria sino también la estabilidad regional", indicó en un comunicado el ministerio de Relaciones Exteriores ruso.

Por su parte, Sherman no hizo ninguna declaración tras su encuentro con los viceministros de Relaciones Exteriores rusos, Mijail Bogdanov y Guennadi Gatilov, quienes representarán a su país en la conferencia internacional de paz sobre Siria, que tendrá lugar el 22 de enero en Montreux (Suiza). Esta conferencia "deberá marcar el comienzo de conversaciones intersirias sobre la base del comunicado de Ginebra, según el cual los sirios decidirán ellos mismos los problemas que tendrá que resolver el futuro gobierno", agregó el ministerio ruso en su comunicado.