Tres soldados muertos en 24 horas desde inicio de tregua en Ucrania

El gobierno ucraniano admite que sin ayuda occidental deberá hacer suspensión de pagos, mientras la Fiscalía constató hoy la muerte de 241 soldados en agosto en el cerco de Ilovaisk, punto de ...
El presidente ucraniano Petro Poroshenko (d) y su mujer Maryna (i) sonríen durante su visita al Australian War Memorial, hoy en Canberra
El presidente ucraniano Petro Poroshenko (d) y su mujer Maryna (i) sonríen durante su visita al Australian War Memorial, hoy en Canberra (AFP)

Kiev

Tres soldados ucranianos murieron y otros ocho resultaron heridos en 24 horas, las primeras bajas desde el comienzo de la nueva tregua en el este de Ucrania, anunció hoy un portavoz militar ucraniano. "Tres soldados murieron y ocho resultaron heridos", afirmó Andrei Lysenko.

"Los terroristas siguen violando los acuerdos (sobre la tregua) y disparando contra instalaciones militares y civiles ucranianas", acusó Lysenko. Según Kiev, los separatistas violaron la tregua en 22 ocasiones en 24 horas. "Usaron tanques y artillería. Nuestras fuerzas no respondieron", afirmó Lysenko.

Ucrania y los separatistas instauraron el martes un nuevo alto el fuego, el cuarto desde el comienzo del conflicto en abril, para intentar amainar las hostilidades que ya causaron más de 4,300 muertos. Hasta ahora el ejército ucraniano y los separatistas prorrusos lo habían respetado globalmente.

En Donetsk, "la noche transcurrió sin bombardeos masivos", afirmó hoy el ayuntamiento de este bastión rebelde. Por la mañana en la ciudad se oyeron varias salvas de artillería procedentes del barrio del aeropuerto de Donetsk, constató la AFP. Horas más tarde, otro periodista de la AFP también oyó disparos de armas pesadas desde un pueblo cercano al aeropuerto.

En la región vecina de Lugansk, la ciudad de Schastia, que suele ser blanco de disparos de los insurgentes por el control de su central eléctrica, pasó una noche tranquila. "Aquí, tanto la noche como la mañana han sido de un silencio absoluto", afirmó un responsable del ayuntamiento, Volodymyr Tiurin, contactado por teléfono.

241 soldados muertos en cerco

Mientras, la Fiscalía ucraniana constató hoy la muerte de 241 soldados en el cerco, en agosto pasado, de la localidad de Ilovaisk, punto de inflexión de la guerra en el Este de Ucrania. "Hemos establecido oficialmente que 241 patriotas ucranianos murieron durante la tragedia o cerco de Ilovaisk", dijo Vitali Yarema, fiscal general ucraniano, en rueda de prensa.

La Fiscalía incoó un proceso penal por negligencia contra altos cargos militares, que fueron acusados por los batallones de voluntarios sitiados y por sus familiares de abandonarlos a su suerte. Precisamente, muchos de los muertos cayeron bajo fuego enemigo cuando intentaban romper el cerco sin permiso de las milicias prorrusas, que prometieron un corredor sólo a aquellos soldados que depusieran las armas.

Según la prensa ucraniana, a finales de agosto pasado, varios centenares de milicianos fuertemente armados sitiaron durante días a varios miles de soldados gubernamentales con la ayuda de las tropas y carros de combate rusos. En su momento, el comandante del batallón de voluntarios Donbass, Semión Semenchenko, cifró en un millar las bajas de las fuerzas gubernamentales sólo en Ilovaisk.

Ese revés sufrido por Kiev frenó la reconquista de territorios que las fuerzas ucranianas habían comenzado a principios de julio y condujo a la declaración el próximo 5 de septiembre de un alto el fuego en Minsk. Recientemente, el presidente ucraniano, Petró Poroshenko, reconoció la muerte de 1,252 militares ucranianos durante el conflicto que estalló en abril con una sublevación armada en las regiones de Donetsk y Lugansk.

Una nueva tregua indefinida entró en vigor este martes en la zona de conflicto, de cuya línea de separación las milicias separatistas dicen que han comenzado a retirar su armamento pesado.

Suspensión de pagos

De otra parte, el primer ministro de Ucrania, Arseni Yatseniuk, admitió hoy que el país entrará en suspensión de pagos si los países occidentales no ayudan a Ucrania, cuya economía se encuentra en plena recesión.

"Para sobrevivir durante este difícil período y evitar la suspensión de pagos, necesitamos una conferencia internacional de donantes y la ayuda de nuestros socios occidentales", afirmó Yatseniuk al presentar su programa de Gobierno ante el Parlamento.

El Gobierno había pronosticado una ralentización de la economía del 5 %, aunque Yatseniuk no descartó hoy un retroceso del PIB del 7 %, en línea con las previsiones del Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo.

Yatseniuk explicó que Ucrania ha recibido ya nueve mil millones de dólares del Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial y otras instituciones financieras internacionales, pero también ha debido pagar catorce mil millones de dólares en deudas y créditos.

Con vistas al año próximo, Kiev espera recibir en el marco de ese programa de ayuda internacional, en el que también participa la Unión Europea, otros quince mil millones de dólares. Tanto el Gobierno como el FMI consideran que la economía ucraniana no crecerá en 2016 si no recibe a corto plazo ayuda financiera exterior.

"Ya que el país fue desfalcado (por el anterior régimen) y actualmente nos encontramos bajo agresión rusa, es sumamente importante salir de la crisis por nosotros mismos. Pero sin ayuda de nuestros socios extranjeros será prácticamente imposible", explicó.

Además, Yatseniuk destacó que sin préstamos internacionales, las reservas internacionales, que ya han caído por debajo de los 10.000 millones de dólares, seguirán decreciendo.

Una mayoría de diputados de la Rada Suprema (Legislativo) respaldó el programa de Yatseniuk, que encabeza un Gobierno europeísta que incluye a cinco partidos, entre ellos el presidencial Bloque Petró Poroshenko, el más votado en las elecciones.

El objetivo de la coalición gobernante es introducir las reformas estructurales exigidas por las instituciones occidentales para recibir créditos, reflotar la economía y cumplir con los requisitos necesarios para solicitar en 2020 el ingreso en la Unión Europea.