Los socialistas franceses podrían perder hoy el control del Senado

La cámara alta legislativa francesa renueva en los comicios de hoy la mitad de sus escaños en unas elecciones indirectas en las que los socialistas del presidente Hollande podrían perder la mayoría.
El Palacio de Luxemburgo, sede del Senado francés, en París
El Palacio de Luxemburgo, sede del Senado francés, en París (AFP)

París

El Senado francés renueva este domingo la mitad de sus escaños en unas elecciones indirectas, en las que los socialistas podrían perder la mayoría, un nuevo revés después del cosechado en los comicios municipales y en los europeos.

Aunque el cambio de mayoría en el Senado no tiene mayores consecuencias para el gobierno, el giro a la derecha de la cámara alta sería un mal signo político para el presidente francés, el socialista François Hollande, máxime cuando su predecesor Nicolas Sarkozy acaba de lanzarse a la batalla por la presidencial de 2017.

Gracias a la amplia victoria cosechada en las municipales del pasado marzo, la oposición de derecha está segura de recuperar la mayoría en el Senado, que perdió por vez primera en beneficio de la izquierda en septiembre de 2011.

El resultado de las municipales es decisivo para estos comicios, dado que los senadores son elegidos por sufragio indirecto por un colegio de grandes electores, el 95% de los cuales son ediles. "Las municipales son la primera vuelta de las senatoriales", suele decirse en la cámara alta.

Por esta razón, el ultraderechista Frente Nacional lograría un senador, tras el avance de su partido en las municipales. "Uno probable, dos posibles", pronostica el vicepresidente del FN, Florian Philippot.

Para el gobierno las consecuencias de esta elección son mínimas, ya que, en caso de desacuerdo entre las dos cámaras del Parlamento sobre un texto legislativo, la Asamblea Nacional (cámara baja) tiene la última palabra. La mayoría de derecha en el Senado podría solamente atrasar la adopción de un texto.

Segunda personalidad del Estado

Sin embargo, el acuerdo del Senado es indispensable para modificar la Constitución y, además, su presidente, como segunda personalidad del Estado en Francia, es el encargado de remplazar al presidente de la República, si muere o dimite.

De los 348 escaños del Senado, 179 se renovarán el domingo. La derecha tiene actualmente 168 senadores y debe ganar siete escaños más para tener mayoría. Seis meses después de las municipales, en las que decenas de localidades pasaron a la derecha, la izquierda se encuentra cada vez en peor situación.

En el plano económico, al crecimiento nulo en el primer semestre se le une un alto desempleo y la postergación del objetivo de reducción del déficit público, mientras que, en el plano político, destaca la crisis gubernamental en agosto, con la marcha de tres ministros.

En este contexto, el presidente François Hollande bate récords de impopularidad en los sondeos. Aunque todos los observadores predicen una victoria de la oposición en los comicios del domingo, algunos políticos llaman a la prudencia, señalando el peligro de la multiplicación de las candidaturas de derecha.

"Todos se dicen que es el momento de ser candidato: el éxito de las municipales hizo que todos sean optimistas, pero eso fue lo que nos hizo perder en 2011", apunta un candidato del partido de derecha UMP.

La primera decisión del nuevo Senado tras los comicios será la elección del presidente de la cámara alta, cargo ocupado hasta ahora por el socialista Jean-Pierre Bel, que anunció su retiro de la vida política.