El socialista Pedro Sánchez fracasa en su primer intento de investidura

El líder del PSOE solo contó con el apoyo del centrista Ciudadanos, logrando 130 votos a favor y 219 en contra en el Congreso español, el viernes lo volverá a intentar y se prevé el mismo resultado.
El líder socialista, Pedro Sánchez, habla en las Cortes en Madrid durante el debate parlamentario de hoy
El líder socialista, Pedro Sánchez, habla en las Cortes en Madrid durante el debate parlamentario de hoy (AFP)

Madrid

No hubo sorpresas en el Congreso de los Diputados de España y como se esperaba Pedro Sánchez fracasó en la primera sesión de investidura. El candidato socialista a la presidencia necesitaba mayoría absoluta para ser investido (176 votos a favor) y solo logró sumar 130 apoyos, con el respaldo de Ciudadanos (centro-derecha C’s), más la abstención de Coalición Canaria y 219 en contra.

El de hoy no fue propiamente un debate de investidura en las Cortes españolas. Pedro Sánchez llegó a éste luego de que un día antes, al iniciar la sesión, ni siquiera pidió la confianza de los partidos, como tradicionalmente lo han hecho sus antecesores, porque confesó que sabía de antemano que iba a ser rechazado.

Así que la sesión se transformó en un duelo de prácticamente todos contra todos. El peor parado fue el presidente en funciones, el conservador Mariano Rajoy.

Nuevas elecciones, el 26 de junio

Lo que sigue ahora es la segunda sesión de investidura este viernes y también se contempla el mismo resultado, aunque en esta ocasión se requiere una mayoría simple, es decir, más votos a favor que en contra. Por tanto, si las cosas siguen como están habrá repetición de elecciones el 26 de junio.

Rajoy, líder del conservador Partido Popular (PP), fue el primero en responder a Sánchez, al que acusó de haber engañado al Rey Felipe VI porque sabía que “no iba a contar con los apoyos” para intentar formar Gobierno, como le encargó el monarca, luego de que Rajoy dijera no en dos ocasiones precisamente por falta de éstos.

“Lo que ha hecho es una impostura, un fraude, un fracaso”, le dijo Rajoy a Sánchez al que calificó de “señor cambio”. Además, le llamó bluff, recordando que el diccionario de la Real Academia, define esta palabra “"como montaje propagandístico para crear un prestigio que posteriormente se revela falso”. “Me parece que está bien descrito”, dijo.

El tono entre Rajoy y Sánchez subió con las intervenciones finales cuando se acusaron mutuamente de ser el tapón para gobernar y se recriminaron haber hecho uso de los insultos y las descalificaciones.

Sánchez acusó a Rajoy de haber realizado una política de “imposición y soberbia” y le echó en cara que hubiera renunciado a la “responsabilidad” de presentarse a la investidura. “Le dijo ‘no’ al Jefe del Estado” y “bloqueó el reloj de la democracia”, espetó a Rajoy a quien acusó también de “faltar el respeto” a los españoles.

En su turno, el líder de Podemos (extrema izquierda), Pablo Iglesias, que se estrenó en un debate, tendió la mano a Sánchez para sentarse después del viernes aunque antes le reprochó muchas de sus actitudes y políticas y le adelantó que “hoy vengo a decirle varias verdades a la cara” e incluso le llamó “miserable”. Fue el debate más encendido.

El momento más duro fue cuando Iglesias .siempre utilizando gritos como en un mitin político- le dijo al candidato que la “vieja guardia” socialista le ha “prohibido” pactar con Podemos. Y entre ellos se refirió en concreto al ex presidente Felipe González, “el que tiene el pasado manchado de cal viva”. “Cuídese de él, son malos consejeros”, le dijo.

Tras responderle que se siente “muy orgulloso” de González, Sánchez pidió a Podemos a apoyarle para echar de la presidencia a Rajoy y le mencionó que con su actitud todo parece que lo que quiere es que haya nuevas elecciones.

Reconoció que su programa de Gobierno “no significan asaltar el cielo”, pero le animó a apoyarla para sacar a “España del infierno”. “Si hoy y el viernes vota no con el señor Rajoy, se habrá convertido en lo mismo que había venido a cambiar”, le dijo.

En su oportunidad, Albert Rivera, líder de C’s y socio del PSOE, fue a degüello contra Rajoy a quien llamó “perezoso” hasta en seis ocasiones, pidió el apoyo del PP para Sánchez para tratar de jubilar al presidente en funciones.

“Pido al PP que sean valientes para limpiar y cortar por lo sano, porque si no, los españoles pensarán que votan a un partido que no es capaz de liderar la lucha contra la corrupción”. Y momentos antes había recordado sobre Rajoy: “Quien no ha limpiado su casa, ¡cómo va a limpiar España de corrupción!”.

Según los analistas y la prensa local, el peor parado en el debate fue Mariano Rajoy, al que ya consideran como un “cadáver político”; mientras que de Rivera señalaron que apunta a ser el nuevo líder del centro-derecha en España en detrimento del PP que deberá plantearse “muy seriamente” si debe seguir al frente de su partido.