Ejército sirio avanza en barrios rebeldes de Alepo

Luego de una semana de ataques aéreos, fuerzas del gobierno sirio se hicieron del control de Farafira, un barrio central en Alepo, el cual se encontraba en manos de los rebeldes.
Desde el fin de la tregua, la aviación siria y rusa multiplicaron los ataques contra barrios en manos rebeldes, dejando al menos 150 muertos, la mayoría civiles.
Desde el fin de la tregua, la aviación siria y rusa multiplicaron los ataques contra barrios en manos rebeldes, dejando al menos 150 muertos, la mayoría civiles. (AFP)

Damasco

El ejército sirio logró este martes tomar el control de un barrio rebelde del centro de Alepo, tras varios días de intensos bombardeos aéreos que provocaron decenas de muertos y causaron indignación en los países occidentales.

"El ejército tomó completamente el control del barrio Farafira, al noroeste de la ciudadela de Alepo, luego de neutralizar varios terroristas, y las unidades del cuerpo de ingenieros están desminando el barrio", informó una fuente militar.

El gobierno utiliza el término "terrorista" para designar a todos los grupos que tomaron las armas contra Damasco, se trate de rebeldes o de yihadistas.

El Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH) confirmó el avance, aunque matizó que el ejército había logrado situarse en "algunos edificios", en el pequeño "barrio de Farafira".

Este sector está situado en la "línea del frente" que separa desde 2012 la zona oriental de la ciudad controlada por los rebeldes de la parte occidental, que sigue en manos del gobierno.

El ejército sirio lanzó a partir del jueves una vasta ofensiva, con el apoyo activo de su gran aliado, Moscú.

"Esta operación se inscribe en el marco de las operaciones militares que fueron anunciadas (el jueves) que incluye un componente aéreo y otro terrestre, con la utilización de artillería", agregó el militar sirio.

Desde el fin de la tregua, la aviación siria y rusa multiplicaron los bombardeos contra los barrios en manos de los rebeldes, provocando la muerte de al menos 150 personas, en su mayoría civiles, denunció el OSDH.

El martes, el número de ataques fue mucho menor que en los días precedentes, pero la actividad aumentó en la tarde, informó el corresponsal de AFP.

El OSDH contabilizó 11 fallecidos.

Moralmente inaceptables

Este martes, los países occidentales siguieron denunciado la potente ofensiva lanzada por el gobierno tras el fracaso de la tregua, que duró apenas una semana.

"Los espantosos ataques de Alepo son moralmente inaceptables y una violación flagrante del derecho internacional", estimó el jefe de la OTAN, Jens Stoltenberg, al margen de una reunión de ministros de Defensa de la Unión Europea (UE) en Bratislava.

Por su parte, la canciller Angela Merkel dijo que la violencia en Alepo había llegado a un nivel totalmente inaceptable y que corresponde al régimen de Bashar al Asad y a Rusia de asegurarse que la ayuda humanitaria llegue a la ciudad de Alepo.

La ofensiva agravó las condiciones de vida de los cerca de 250 mil habitantes de la ciudad que siguen en los barrios sitiados del este, que no han recibido ayuda del exterior desde hace casi dos meses y que están sin agua desde el martes.

Los hospitales de campaña están desbordados por la gran cantidad de heridos y carecen de medicamentos y de reservas de sangre.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió este martes que las instalaciones médicas en el este de Alepo están al borde "de una destrucción total".

El organismo llamó al "establecimiento inmediato de corredores humanitarios para evacuar a los enfermos y los heridos".

JA