Rebeldes sirios se alistan para iniciar diálogo con el gobierno

Los pláticas en Astaná, capital de Kazajistán, son mediadas por Rusia, Irán y Turquía siendo el más reciente intento de poner fin a una guerra que según cálculos ha dejado más de 400 mil muertos. 
Los grupos rebeldes decidieron asistir a las conversaciones de paz para presionar por la implementación total de un cese el fuego.
Los grupos rebeldes decidieron asistir a las conversaciones de paz para presionar por la implementación total de un cese el fuego. (Reuters)

Astana, Kazajistán

Delegados de los rebeldes sirios se reunieron en Kazajistán antes de sostener pláticas con representantes del gobierno para lo que será el primer contacto entre ambos bandos en un año. El primer punto en la agenda es afianzar una endeble tregua conseguida el mes pasado y aliviar el sufrimiento de civiles en medio de la guerra civil del país.

Las conversaciones en la capital kazaja, Astaná, están siendo mediadas por Rusia, Irán y Turquía y comprenden el más reciente intento de poner fin a una guerra que según cálculos ha dejado más de 400 mil muertos y ha obligado a huir a más de la mitad de la población del país.

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El enviado de la ONU para Siria, Staffan de Mistura, participa en la conferencia que posteriormente desembocará en negociaciones de índole político en febrero en Ginebra. El nuevo gobierno estaunidense no está directamente involucrado debido a "las exigencias de la transición política", dijo el sábado el Departamento de Estado, pero estará en la conferencia el embajador estadunidense en Kazajistán, George Krol.

La delegación opositora, que llegó a Astaná, está conformada por una decena de figuras rebeldes encabezadas por Mohamad Alush, del poderoso grupo llamado Ejército del Islam. El gobierno sirio está enviando su embajador ante la ONU, Bashar Ja'afari y delegados militares.

La prioridad es hacer cumplir la tregua lograda con la ayuda de Rusia y Turquía el mes pasado. El cese el fuego forjado el 30 de diciembre, que excluye a grupos extremistas como el que se hace llamar Estado Islámico y la rama local de Al-Qaeda, ha reducido el nivel de violencia pero persisten combates en varios frentes.

"Si logramos eso, ayudará al proceso político", dijo Yahya al-Aridi, portavoz de la delegación opositora.

Las nuevas metas buscadas reflejan el debilitamiento de la oposición, que el año pasado buscaba un plan para una transición política en Siria que excluya al presidente Bashar Asad.

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Al-Aridi dijo que por los momentos no se hablará del futuro de Assad, sino que se le dará importancia a lo que calificó de violaciones de la tregua por parte del gobierno.

"No creo que existen las condiciones para eso ahora, nadie está listo para eso ahora", dijo al-Aridi a reporteros el domingo en Astaná. "Necesitamos que prometan que van a respetar el cese al fuego".

La oposición también ha prometido subrayar las brutales tácticas del gobierno de asediar a la población civil, que le ha privado a cientos de miles de personas de acceso a alimentos y atención médica. En suburbios de Damasco como Madaya, Zabadani y partes der Homs, los civiles han estado sometidos a un asedio por parte de las fuerzas oficialistas desde por lo menos 2015.


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