Siete muertos en Túnez en una operación antiterrorista

Entre los terroristas fallecidos en el operativo se encuentra el asesino del líder izquierdista Chukri Bel Aid.
El ministro del Interior de Túnez, Lotfi Ben Jeddou, durante la rueda de prensa
El ministro del Interior de Túnez, Lotfi Ben Jeddou, durante la rueda de prensa (AFP)

Túnez

Un agente de la Guardia Nacional tunecina y seis supuestos terroristas murieron hoy en un enfrentamiento armado en un barrio del norte de la capital de Túnez, informaron los medios locales. La agencia oficial tunecina TAP identificó al agente de seguridad fallecido como Atef Yabri, de 29 años. Horas antes la emisora de radio privada Express había identificado a esta víctima como Ramzi Zinubim.

Entre los seis supuestos terroristas fallecidos se encuentran, según varios medios, Aladín Ben Abdelwahab, alias "Abu Hayder", y Ali Mustafá Ben Saad Kalaim, a quienes las autoridades consideran responsables de la muerte de ocho miembros de la Guardia Nacional en un ataque el pasado agosto en la provincia de Kaserín. Asimismo, los medios han señalado que Kamel Gadgadi, principal sospechoso del asesinato del líder de izquierda Chukri Bel Aid el año pasado, se encuentra entre los muertos.

"Gadgadi cometió el asesinato político del mártir Chukri Bel Aid", confirmó más tarde el ministro del Interior, Lofti Ben Jeddou, que precisó que su identidad había sido establecida "científicamente". Cinco de los "terroristas" muertos han sido identificados, agregó el ministro. "Es el mejor regalo que se le puede hacer a los tunecinos en el primer aniversario del asesinato" de Bel Aid, dijo Lotfi Ben Jeddou.

Las autoridades habían señalado a Gadgadi como el presunto autor del asesinato, el 6 de febrero de 2013, de Bel Aid, un abogado y militante de tendencia marxista de 48 años, crítico de los islamistas del partido Ennahda entonces en el poder. Su asesinato desató una ola de manifestaciones en Túnez, que entró en una profunda crisis política, de la cual salió recién hace unos días con la aprobación de una nueva Constitución y la formación de un nuevo gobierno de independientes.

Los enfrentamientos, que estallaron la tarde de ayer, se prolongaron durante toda la mañana de hoy en torno a una casa del barrio de Rawed. Según la televisión tunecina, el tiroteo finalizó en torno a las 14:00 hora local (13:00 hora GMT). La agencia de noticias tunecina informó de que en la operación, en la que participaron las Fuerzas Especiales de la Guardia Nacional y las Fuerzas de Intervención, ha sido capturado un hombre armado, cuya identidad no desveló.

El portavoz del Ministerio de Interior, Mohamed Ali Aroui, dijo que la Policía ha recogido muestras de ADN de las víctimas para facilitar su identificación. El Gobierno del nuevo primer ministro Mehdi Yuma, que recibió el voto de confianza del Parlamento la semana pasada, ha multiplicado las operaciones policiales y militares para intentar mejorar la situación de seguridad en el país.

Cuando se dieron cuenta que estaban sitiados, los "terroristas" abrieron fuego y ofrecieron una violenta resistencia, dijo Ben Jeddou. "Quisimos evitar que murieran y les dijimos que se rindieran. Pero cada uno de ellos tenía armas automáticas, granadas y cinturones con explosivos", agregó el ministro. En la misma conferencia de prensa, el portavoz del ministerio, Mohamed Ali Aroui, mostró imágenes del interior de la casa y del cadáver de Kamel Gadgadi.

"Aquí tienen una imagen del terrorista Kamel Gadgadi. Tenía un cinturón con explosivos", dijo el portavoz, que agregó que la casa estaba llena de explosivos y se encontró una suma de dinero. Según Mohamed Ali Aroui, el grupo estaba preparando varios ataques. Bel Aid fue asesinado de tres balazos disparados a quemarropa cuando salía de su domicilio. Las autoridades habían atribuido el asesinato al grupo yihadista Ansar Asharia, una organización que nunca reivindicó ningún ataque armado.

El lunes, la viuda de Bel Aid, Basma Jalfaoui, que acusa a los islamistas de Ennahda de haber por lo menos ocultado documentos, había declarado a la AFP que esperaba un gesto fuerte de parte del nuevo gobierno. "No se sabe nada" de lo que realmente pasó, había dicho Basma Jalfaoui. "Todas las hipótesis son posibles", afirmó.